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Cuánto tardaría un vampiro en dejarte seco y otras curiosidades sobre su alimentación

El cine nos ha mostrado al vampiro como una criatura sobrenatural que se se alimenta de la sangre de los vivos. Sin embargo, la forma de alimentación ha ido variando con el tiempo y las modas. Hemos visto vampiros «vegetarianos» en ‘Crepúsculo’, hemos visto a no-muertos que rechazan atacar a los humanos para beber sangre de cerdo (‘Buffy Cazavampiros’) o sangre sintética (‘True Blood’). Incluso una nueva versión de Drácula al que le sienta muy mal beber tu sangre si estás enfermo.

Pero pocos se han enfrentado a una de las pocas lagunas existentes en el muy explotado mundo de los vampiros: su técnica de extracción sanguínea. Ya sabíamos que los vampiros igual muerden en la muñeca, que en el cuello, o en otras zonas más erógenas, pero siempre en lugares de fácil acceso al torrente sanguíneo humano. Sin embargo, siempre nos ha quedado una serie de dudas. ¿Cuánto tarda un vampiro en pegarse una merienda? ¿Y cuánta sangre es capaz de sacarle a un ser humano en un solo envite?

Para hacer los cálculos sobre la velocidad vampírica de extracción de sangre, un grupo de estudiantes de física de la Universidad de Leicester usaron la dinámica de fluidos, tomando como punto de entrada para los colmillos la arteria carótida externa. También tomaron en cuenta que la velocidad a la es impulsada nuestra sangre es de 0’6 metros por segundo. Todo esto, unido a los factores de densidad de esta, la temperatura del lugar de alimentación del vampiro, los valores de la media de la presión sanguínea arterial de los humanos y la diferencia de presión causada por el punzamiento de la arteria, sirvió para concluir que la sangre abandonaría el cuerpo del (ejem) donante a una velocidad de cinco metros por segundo.

Por lo tanto, un vampiro sería capaz de chupar 0’75 litros de sangre humana de la carótida en 6’4 minutos. Lo que es una hamburguesa con sus patatas y un refresco, para hacernos una idea. Por el contrario, si el vampiro tuviese intenciones homicidas, necesitaría 42 minutos para dejar a su presa seca como la mojama, extrayendo los 5 litros de sangre que tiene un humano de media.

Los estudiantes (o algo) además se tomaron la molestia de calcular que, una vez finalizado el ágape, en el cuerpo de la víctima quedarían unas incisiones de 0’5 milímetros. Pistas para Van Helsing. Más mérito que el estudio (inútil para cualquiera que no sea un vampiro), lo tiene el que la Universidad de Leicester se atrevió a publicar los resultados en su ‘Journal of Physics’. ¡Para que luego digamos que en las universidades se malgasta el tiempo!

Pero después del atracón, ¿qué hay de su flora intestinal? ¿Los seres nocturnos también van al baño? Internet se hace hecho esta pregunta en no pocas ocasiones, y las respuestas parecen ir siempre en el mismo sentido: los vampiros no sienten la necesidad de visitar el excusado.

Como señalan varios profesionales del mundo de la enfermería y la nutrición, la razón es bien sencilla: el cuerpo humano no está diseñado para ingerir grandes cantidades de sangre y obtener de ahí su nutrición.

Una persona extrae los nutrientes que necesita para vivir de los alimentos que ingiere, y lo hace a nivel molecular para que la sangre pueda repartirlos por todo el cuerpo. Cuando masticamos una manzana, un trozo de pan o un muslo de pollo, convertimos la comida en una especie de bola que llega al estómago y luego al intestino delgado, donde se mezcla con las sales y secreciones del páncreas y del hígado, haciendo que los nutrientes se dividan a nivel molecular y traspasen las paredes del intestino delgado para meterse en el torrente sanguíneo.

Pero, ¿qué ocurriría si en lugar de comer una manzana bebiéramos sangre? Que vomitaremos. Todo porque las células rojas que componen nuestro fluido vital contienen grandes cantidades de hierro, hasta unos niveles que nuestro estómago no es capaz de aguantar y que haría que lo expulsáramos.

Cabría argumentar, sin embargo, que el tracto digestivo de Drácula puede contar con un revestimiento que lo protegiera. Esto mismo sugiere la bloguera científica Hannah Cheng, que se ha fijado en la fisiología del murciélago vampiro, el animal chupasangre más grande de la naturaleza.

El estómago del murciélago vampiro posee un forro que protege al animal de vomitar las dos cucharadas de sangre que toma al día, así como un metabolismo de lo más rápido. En cuestión de segundos, la pared del estómago absorbe el plasma sanguíneo, aterriza en los riñones y pasa a la vejiga. Dos minutos más tarde de haberse alimentado, el murciélago vampiro empieza a orinar.

De ahí que Cheng sugiera que Drácula y familia se pasan todo el día metidos en el baño. “Para una dieta regular, un murciélago vampiro bebe la mitad de su peso en sangre y procede a orinar casi de forma constante durante las tres o seis próximas horas, lo que podría ser problemático para un sexy cazador de la noche”.

Al murciélago vampiro le bastan dos cucharadas de sangre para mantener su peso de 40 gramos. Pero, si bien es cierto que la sangre contiene sales, azúcares y proteínas – las encargadas de transportar los nutrientes al resto de células del cuerpo -, esa cantidad no resulta suficiente para mantener bien alimentado a una persona de setenta kilos.

Sea como fuere, sabemos que el vampiro, tanto en el cine como en la literatura, apenas pisa el baño. Porque a veces es mejor que la fantasía no se ciña demasiado a la realidad.

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