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Del ‘hoverboard’ al ‘motosharing’: alternativas eléctricas para moverte por ciudad que deberías plantearte

Ir de casa al instituto, a la universidad o al trabajo supone una inversión diaria en tiempo, dinero y esfuerzo (sobre todo si lo hacemos en el coche de San Fernando, un ratito a pie y otro andando). Por suerte, cada vez existen más alternativas para todos los bolsillos que, además de solucionar el problema de la movilidad urbana de manera flexible y cómoda, nos permiten poner nuestro granito de arena para cuidar el medioambiente.

La irrupción y progresiva generalización de los medios de transporte eléctricos, desde unos simples patines de 100 euros hasta los lujosos Tesla compartidos de Uber One, ha abierto el abanico de posibilidades para realizar desplazamientos cortos más allá del transporte público, que tiene sus limitaciones. Estas son las más interesantes y una buena opción que deberías plantearte si quieres cambiar tu forma de moverte:

Patinete eléctrico o ‘scooter’

Aunque en apariencia no son muy distintos a los de juguete que se popularizaron hace ya unos cuantos años, lo cierto es que los ‘scooters’ o patinetes eléctricos tienen poco de entretenimiento para niños y mucho de transporte asequible, rápido y bastante seguro para desplazarse por ciudad.

Los modelos más interesantes alcanzan velocidades por encima de los 25 o 30 km/h (ideal para reemplazar a la bici o la moto) y tienen autonomía de sobra (entre 20 y 30 kilómetros) para hacer los típicos viajes diarios de ida y vuelta y ni siquiera tener que cargar la batería cada noche.

En cuanto al precio, el que es para muchos el mejor patinete eléctrico del momento, el Xiaomi Mijia o M365, se puede encontrar en páginas de importación a partir de los 300 euros. Y no debemos perder de vista a los que están llamados a ser sus sucesores, los Ninebot Kickscooter ES1 y ES2. Una buena alternativa con un presupuesto similar sería el patinete de fibra de carbono de la marca española Moma Bikes.

Mini Segway

Si bien el hermano mayor de este novedosos transporte fue más un fiasco que otra cosa, lo cierto es que este invento a medio camino entre el ya viejo Segway y los modernos ‘hoverboards’ se ha convertido en la primera opción para los desplazamientos urbanos de bastante gente: no es tan aparatoso y caro como el primero y tiene mayor autonomía, velocidad y durabilidad con los segundos (contra los que salen perdiendo en tamaño).

Los modelos Mini Pro y Mini Plus de Ninebot, la firma china que compró Segway con financiación de Xiaomi en 2015, son los más populares y las apuestas más seguras, con una autonomía de 25 y 35 kilómetros y una velocidad máxima de 18 y 20 km/h respectivamente.

‘Hoverboard’

Se hicieron famosos en España con su aparición en Gran Hermano, donde los participantes los debían usar para completar alguna prueba. En seguridad, autonomía y velocidad salen perdiendo si los comparamos con los patinetes eléctricos o los mini Segways, pero pueden imponerse si tu prioridad es el tamaño, el peso o incluso el precio (depende de por cuál te decantes). Algunos de los más populares y recomendados son los Freeman F10 y F12, el SmartGyro X2, los iWatboard i6 e i10 o los Run & Roll Smart Go Cool y TT.

Cuando ya tienes uno en tu poder, puedes ir un paso más allá y convertirlo en una especie de Segway comprando un manillar o en algo parecido a un coche de ‘karting’ con los llamados ‘hoverkart’.

Monociclo o uniciclo eléctrico

Viene a ser el punto medio entre el ‘hoverboard’ y los patinetes o mini Segways, puesto que tiene las ventajas de tamaño y peso de los primeros y las de autonomía y velocidad de los segundos, si bien es cierto que es probablemente el más complejo de aprender a manejar (sin llegar a ser tan acrobático como su antepasado circense).

El AirWheel X3 es uno de los que presentan una mejor relación entre calidad y precio entre los que ofrecen unas buenas prestaciones. Velocidad punta de 20 km/h, batería que dura entre 9 y 13 kilómetros y unas dimensiones suficientemente reducidas para caber en casi cualquier mochila (aunque pesa, eso sí, casi 10 kilos). La china Ninebot también cuenta en su catálogo con algunos monociclos eléctricos muy recomendables, aunque son bastante más caros.

Monopatín o ‘skate’ eléctrico

Su principal ventaja respecto al ‘hoverboard’ es que suelen superar los 20 km/h y son más maniobrables. En lo que respecta a la autonomía, lo mínimo que debes pedir si piensas usarlo como medio de transporte urbano es que alcance los 10 kilómetros. La velocidad se controla con un mando a distancia. Es muy importante que el motor y la batería estén protegidos, pues de lo contrario podrían malograrse al primer golpe o al pasar sobre un charco.

El Min-Eboard de Slick Revolution es uno de los más pequeños y más aclamados, pues sus reducidas dimensiones no le impiden superar los 32 km/h. Su peso, de 7 kilos, es uno de sus pocos inconvenientes. Por su parte, el Yuneec E-GO 2 es algo menos pesado (6,3 kilos) pero no pasa de los 20 km/h. Eso sí, en autonomía se destaca con unos 30 kilómetros frente a los poco más de 20 kilómetros que aguanta su inmediato rival.

Otra buena alternativa, dentro del mismo rango de precios, son las tablas de la empresa Boosted. Salidas de campañas de ‘crowdfunding’, las Bolt, XTDN, Spectra y Kuickwheel también merecen que les eches un vistazo. Y si requieres todavía más potencia o autonomía, no olvides que también existen los ‘longboards’ eléctricos.

Patines eléctricos

Considerablemente menos extendidos que el resto, los patines eléctricos, cuya velocidad también se controla con un mando a distancia, tienen la clara desventaja de unas menores autonomía y velocidad, pero pueden resultar interesantes por sus reducidos tamaño y peso.

El precio también es un aliciente en modelos como los RockSkates R5, que cuestan menos de 100 euros. Una carga de batería nos da para unos 8 kilómetros y la velocidad máxima que alcanzan es de 11 km/h. Sus hermanos mayores, los RockSkates R10, duplican ambas mediciones a un precio bastante prohibitivo.

Bicis, motos y coches eléctricos

Las versiones eléctricas de los medios de transporte más convencionales también son una buena alternativa para moverse sin dañar el medioambiente. Además, en los últimos años se han ido desplegando en las grandes ciudades servicios públicos o privados de bicis, motos (eCooltra, Muving…) y coches compartidos (Car2Go, Emov…) que ofrecen una gran alternativa para los trayectos puntuales, aunque no siempre son lo más indicado (por comodidad y presupuesto) para los desplazamientos diarios.

Incluso la reina del transporte colaborativo se ha subido al carro de la electricidad y la sostenibilidad con los lujosos Tesla de su flota Uber One. Por ejemplo en Madrid, de los doce coches iniciales han pasado en nueve meses a tener 50 Tesla Model S funcionando por las calles. Y la compañía estima que desde que ha puesto en marcha este servicio en la capital, se han ahorrado 570 toneladas de CO2, lo que equivaldría a 1kg de CO2 y 0,5L de gasolina por trayecto.

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Imágenes de Segway by Ninebot, Xiaomi, AirWheel y Uber

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