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Diez clavos ardiendo a los que nos agarramos para defender que existe vida extraterrestre

Todos hemos fantaseado alguna vez con encontrarnos por la calle con un alienígena, si puede ser, tan adorable como E.T. Sin embargo, la criatura no tendría por qué ser tan encantadora: la saga ‘Alien’ nos enseñó que los extraterrestres pueden ser feos, babosos y malvados. Y precisamente esta película tiene mucho que ver con la celebración del Alien Day: esta singular efeméride hace referencia al satélite LV-426 (26 de abril en el formato de fecha estadounidense), concretamente a Acheron, una de las tres lunas del planeta Calpamos que aparece en la famosa saga creada por Ridley Scott. Y donde la nave Nostromo de la teniente Ripley aterrizará para investigar una señal de auxilio desconocida, dando el pistoletazo de salida a una de las franquicias más aclamadas del cine de ciencia ficción.

Pero aunque esas películas de terror galáctico nos mostraran el lado más oscuro de los seres de otros planetas, lo cierto es que seguimos obsesionados con encontrarlos, tengan el aspecto que tengan. Repasamos algunas de las razones que nos hacen mantener la esperanza de descubrir vida en el universo, por mucho que los alienígenas, en caso de no ser simples bacterias, fueran despiadados:

Varios exoplanetas son candidatos a albergar vida

Ya se han descubierto más de 3.000 exoplanetas y algunos podrían reunir las condiciones para que existiera vida en ellos. Sin ir más lejos, hace justo un año un equipo de investigadores descubrió un planeta rocoso situado a 40 años luz (LHS 1140b) que se ha convertido en un buen candidato: está a una distancia ideal de la estrella alrededor de la que gira, lo que le permitiría tener agua en estado líquido.

Otro de los candidatos a planeta potencialmente habitable es Ross 128 b, descubierto recientemente por el Observatorio Austral Europeo. Este cuerpo celeste, del tamaño de la Tierra, está situado a solo 11 años luz de nuestro planeta y es el segundo más templado y más cercano a nosotros. Junto a ellos, hay una larga lista de planetas potencialmente habitables.

…  y también varios cuerpos celestes de nuestro sistema solar

En nuestro sistema solar también existen unos cuantos planetas y satélites potencialmente habitables. Europa, la sexta luna de Júpiter en proximidad, es una de las principales opciones: posee un océano subterráneo de agua líquida bajo su superficie. Titán, una luna de Saturno recorrida por lagos y ríos de metano, y desde hace poco Encélado, otro satélite de este planeta gaseoso donde también existen procesos hidrotermales similares a los de la Tierra, son otras posibles alternativas.

Marte es sin duda el planeta en el que más empeño se ha puesto a la hora de buscar vida. Aunque ya se sabía que en buena parte de su superficie había hielo, recientemente se ha descubierto que su suelo oculta columnas de agua helada de hasta 170 metros que comienzan un metro debajo de su superficie, lo que hace que puedan ser accesibles para exploraciones futuras. Venus es otro de los planetas que pudo albergar vida microbiana.

La tecnología cada vez es mejor

Hace tan solo unos días, la NASA consiguió lanzar con éxito al espacio el satélite TESS, un nuevo cazador de exoplanetas que sustituye a Kepler. Con sus potentes cámaras, buscará aquellos que sean similares a la Tierra y que queden relativamente cerca de nuestro planeta.

Además, los próximos lanzamientos de robots mejorados (la NASA planea mandar un Curiosity a Marte más autónomo y potente y la Agencia Espacial Europea también lanzará su propio ‘rover’), drones submarinos (un prototipo se está probando en la Antártida para nadar después en Europa) o los avances en inteligencia artificial (un reciente estudio ha mostrado una técnica para predecir la probabilidad de vida en otros planetas) hacen pensar que será más fácil encontrar alienígenas.

Podríamos ser incapaces de verlos

Pero, ¿y si no fuéramos capaces de percibirlos ni con esos avanzados sistemas? Eso es lo que se han preguntado recientemente unos investigadores de la Universidad de Cádiz. Para ejemplificarlo, realizaron un experimento: añadieron un pequeño personaje disfrazado de gorila a unas imágenes en las que se pedía identificar estructuras artificiales o naturales (montañas, ríos…). Los participantes en la prueba más racionales y metódicos lo identificaron menos veces que los intuitivos, ya que no era lo que andaban buscando.

Algo parecido nos podría estar ocurriendo cuando intentamos descubrir señales inteligentes no terrícolas: nuestra neurofisiología, psicología y conciencia podrían hacer que nuestra búsqueda no fuera la adecuada. Así, podríamos tener una señal delante y no percibirla por culpa de un “gorila cósmico”, como ellos mismos lo han denominado.

El oxígeno podría no ser la única señal de vida

Más allá de detectar oxígeno para buscar vida, un grupo de investigadores de la Universidad de Washington acaba de proponer un nuevo enfoque para que los satélites que cacen nuevos planetas estudien sus atmósferas.

Según han explicado, la producción de oxígeno es muy compleja, por lo que han identificado una nueva combinación de gases que podrían proporcionar condiciones para la vida en los planetas con agua líquida: metano y dióxido de carbono y una ausencia de monóxido de carbono. “Lo emocionante es que nuestra propuesta es factible y podría conducir al descubrimiento histórico de una bioesfera extraterrestre en un futuro no muy lejano”, ha explicado uno de los investigadores.

Tal vez nos lleguen señales extraterrestres cuando hayan muerto

Aunque estemos esperando encontrar extraterrestres vivitos y coleando, también cabe la posibilidad de que, cuando nos lleguen sus señales, ya se hayan extinguido. A esa conclusión ha llegado un reciente estudio de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) en el que se ha actualizado la ecuación de Drake (que estima la cantidad de civilizaciones extraterrestres que podrían existir).

Los investigadores han determinado que, si la civilización que envía señales se extingue en menos de 100.000 años, el tiempo que tarda la luz en cruzar la galaxia, hay probabilidades muy pequeñas de que las señales provengan de una civilización que aún está transmitiéndolas.

Así, los supuestos extraterrestres tendrían que estar a una distancia máxima de 50 años luz para recibir nuestra transmisión y devolverla. Pero si las recibiéramos y ya se hubiera extinguido ya sería algo, ¿no?

No llevamos tanto tiempo buscando

Aunque todavía ningún astrónomo haya anunciado que se ha descubierto vida en otros planetas, ese no es un argumento suficiente para ser pesimistas. La Tierra tiene unos 4.500 millones de años, por lo que buscamos extraterrestres desde hace dos telediarios.

Aunque antes ya se hubiera planteado la posibilidad de que hubiera otras civilizaciones, no fue hasta los años 50 cuando comenzó la carrera espacial. En 1957,  la Unión Soviética lanzó al espacio el primer satélite artificial, el Sputnik, y, como sabemos, en 1969 el hombre llegó a la Luna. La tecnología ha dado pasos de gigante desde entonces, pero parece lógico pensar que necesitamos armarnos de paciencia.

¡Hay muchos lugares en el universo!

La Vía Láctea tiene 100.000 años luz de diámetro. Además, según un estudio publicado en el ‘Monthly Notices of the Royal Astronomical Society’, hay miles de millones de millones de estrellas en nuestra galaxia y alrededor de ellas podría haber entre uno y tres planetas en zona habitable, por lo que existiría la posibilidad de que en ellos hubiera agua líquida. Y eso solo en nuestra galaxia. Así que, aunque encontrar vida puede ser como hacer lo propio con una aguja en un pajar, semejantes números bien pueden invitar a pensar que tal vez no estemos solos.

Existen defensores: de investigadores de la NASA a Hawking

El hecho de que agencias espaciales como la NASA estén dedicando tantos esfuerzos a buscar vida en otros planetas en los últimos años también hace que el común de los mortales confíe en que la encontraremos. Recientemente, Tony del Genio, un investigador del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, afirmó que en 20 años podrían tener un buen candidato a albergar vida.

Además, que un genio como el físico británico Stephen Hawking, recientemente fallecido, creyera que la existencia de los extraterrestres era casi segura, aunque estuviera horrorizado ante la posibilidad de descubrirlos, también invita a pensar al ciudadano de a pie que tal vez haya seres vivos en otras partes del universo.

¿Y si son ellos los que tienen que buscarnos?

Como buenos terrícolas, siempre ponemos el punto de mira en que los extraterrestres podrían existir porque nosotros los encontraríamos Sin embargo, lo cierto es que, en caso de existir, también podrían estar buscándonos a nosotros. Hace unos meses, un estudio lo confirmaba: los planetas rocosos como el nuestro tienen más posibilidades de ser vistos desde la distancia.

Es más, los investigadores identificaron nueve exoplanetas situados en una posición ideal para observar el paso de la Tierra por delante del Sol, aunque en principio no serían habitables. Pero, ¿existirán otros exoplanetas desde los que podrían espiarnos? ¿Viajarán los extraterrestres a algún punto desde el que puedan vernos?

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Las fotos son propiedad del European Southern Observatory/M. Kornmesser (2)  NASA ( 3, 4, 5, 6,  8, 9),  Pixabay (7) y Wikimedia Commons (10).

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