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Sumergido en eBooks

Parece que una de las razones por la que recordaremos al 2009 es por la aparente explosión del mercado de eBooks. No solo han aparecido una serie de dispositivos nuevos durante este año, sino que se están construyendo algunos esquemas de servicios interesantes alrededor de ellos.

Amazon, actualmente, es la empresa que lleva la delantera en este aspecto; inició en 2007 con el lanzamiento del Kindle (aunque sólo dentro de Estados Unidos), un dispositivo pequeño, con una pantalla de tinta electrónica de 4 niveles de gris, que hace cómoda la lectura porque no es retroiluminada, es parecido a como se ve un papel «real». Pero lo interesante no era el lector en si, sino todo el valor agregado que hay alrededor del aparato.

Para empezar todo dueño de un Kindle podía comprar y descargar eBooks en cualquier momento, sin necesidad de tener una conexión Wi-Fi cercana o conectándolo vía USB a un ordenador ya que el dispositivo se conecta a internet por medio de una red móvil, pero aún mejor: el cliente no tiene que pagar un centavo por dicha conexión, solo por la compra. Además, siendo Amazon uno de los mayores vendedores de libros en el mundo, ofrecía una disponibilidad inicial de 150.000 títulos (que ahora ha crecido a más de 300.000).

Pero tuvo que llegar 2009 para que Amazon de 3 pasos que los mantienen en la cima de esta industria en expansión:

  1. Lanzamiento del Kindle 2, que mejora considerablemente a la versión original, siendo muchísimo más delgado (apenas 9 milímetros), 2GB de memoria para almacenar libros, una pantalla con 16 tonos de grises. Costaba $350 dólares.
  2. Bajar considerablemente el precio del Kindle 2 a $250 dólares (el pasado 6 de octubre).
  3. Vender una versión internacional de su lector de eBooks, que cuesta $20 dólares más, anunciado hace unas semanas pero disponible desde hace dos días.

De esa forma Amazon ofrece un dispositivo relativamente barato (aunque no lo suficiente) en la mayor parte del mundo que viene atado a un servicio bastante eficiente que le hace la vida muy sencilla al cliente, de hecho la versión internacional de Kindle también tiene conexión de datos a internet y al igual que su contraparte estadounidense no cuesta nada. Eso significa que uno puede viajar por el mundo y comprar/descargar contenido en el momento que uno quiera. De hecho el cliente recibe el lector en su casa y viene preconfigurado con la cuenta de Amazon con la que se compra el dispositivo, en teoría se puede comprar el primer libro inmediatamente. ¿Qué tal?

Lo curioso es que este esquema de ofrecer un dispositivo que está atado a un servicio de venta de libros electrónicos que *simplemente funciona* de manera totalmente transparente para el cliente era prácticamente exclusivo de Amazon. Eso acaba de cambiar.

Nook

Ayer mismo Barnes & Noble, otro de los «pesos pesados» en venta de libros en Estados Unidos anunció Nook, un lector de libros electrónicos con un valor agregado que compite de frente con Amazon por medio de la compra y descarga de contenido usando una conexión gratuita a la red de datos móvil por medio de 3G. En cuanto a hardware ofrece algunas prestaciones interesantes, especialmente esa pantalla tátcil a colores en el área inferior del dispositivo y el uso de Android como sistema operativo. Aseguran tener más de u millón de títulos disponibles.

El igual que Amazon, Barnes & Noble inicia la distribución del lector y la puesta a punto del servicio unicamente en Estados Unidos, en parte relacionado a los derechos de autor de las versiones digitales de los libros y la disponibilidad de un servicio mundial de conexión de datos a internet.

Por último está Sony con una oferta múltiple de lectores de libros electrónicos pero que lamentablemente no ha construido un ecosistema «invisible» (en el sentido que está ahí siempre, como el aire) de servicios alrededor de sus aparatos. Para comprar libros es necesario conectarlos a un ordenador y abrir una aplicación de Windows que los transfiere.

Prácticamente lo mismo está sucediendo con otros lectores como el Bookeen, Papyrus de Samsung o el Hanlin eReader que desde el punto de vista técnico pueden ser superiores pero que por si mismos no valen mucho si no desarrollan un ecosistema lo suficientemente atractivo para que los consumidores decidan optar por ellos, es donde gana Amazon y donde B&N puede competir fuertemente.

Por mi parte he decidido comprar un Kindle, edición internacional. En futuros *posts* estaré contándoles mis experiencias.

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