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Ni regar ni trasplantar: corre si quieres que tu planta viva

¿Te hace falta encontrar las ganas para hacer deporte o para ponerte en forma? Quizá haya que buscar una motivación extra, algo con lo que implicarse emocionalmente. Y aunque la botánica y las flexiones puedan parecer temas que poco tienen que ver entre sí, cuidar de una planta puede ayudar a mejorar tu físico o tu salud. Que se lo digan a Phabit.

Phabit es una especie de maceta inteligente que aporta agua y luz a una planta para alimentarla. Ahora bien, no funciona con un temporizador que distribuya estos elementos con una cierta temporalidad. Para que la planta crezca y sobreviva tenemos que cumplir una serie de objetivos, principalmente en forma de ejercicio; una vez se consigan, la planta tendrá su ración de luz y agua. Si nos invade la pereza, pasará hambre, se marchitará y fallecerá.

Phabit está conectada a una ‘app’ que hace una serie de preguntas al usuario antes de empezar a establecer una relación con la maceta. Con las respuestas, la ‘app’ pretende conocer la personalidad de dicho usuario y saber cómo se enfrenta a la idea de establecer hábitos regulares. Una vez conseguido, la ‘app’ usa la geolocalización para saber si la persona se encuentra en casa o en el gimnasio y cuánto tiempo pasa en cada lugar; a más tiempo en el gimnasio, más fácil será alcanzar nuestro objetivo y que la planta se nutra y crezca. Además, se puede conectar con otras ‘apps’ para acceder a sus contadores de pasos.

De esta forma, la ‘app’ monitoriza sin molestar al usuario. Conforme recopila los datos positivos aporta luz y agua a la planta. Con el paso del tiempo, la planta crecerá y se mostrará en todo su esplendor; con ella, además, los buenos hábitos estarán asentados.

Para conseguir dichos objetivos, la ‘app’ sugiere cuáles son los gimnasios más cercanos a nuestra casa o al lugar en el que nos encontremos. También nos muestra hasta dónde hemos sido capaces de llegar cada semana y nos invitará a fijar las veces que queremos ir cada semana al gimnasio o las horas que nos gustaría pasar en él.

Además, la ‘app’ muestra lecturas sobre malos hábitos con el fin de desterrarlos si tenemos alguno de ellos. Y por supuesto, nos dará ánimos para seguir adelante. También es posible hacer de esta adquisición de hábitos un logro colectivo: la aplicación nos invita a ‘competir’ con nuestros amigos o a hacer ejercicio conjunto para llegar al mismo sitio. Todo ello, sin olvidar que la vida de una planta depende de nosotros.

Si cumplimos con nuestros objetivos, cuando la ‘app’ monitorice que estamos llegando a casa, la maceta comenzará a aportar la luz y agua, para nuestro regocijo. Por otra parte, podremos personalizar nuestro Phabit con diferentes colores a la hora de encargarlo.

No solo el hábito de hacer ejercicio físico se puede construir con esta planta. Si lo preferimos, también podemos buscar mejorar nuestros patrones de sueño (se acabó eso de acostarse a altas horas de la madrugada) o nuestra dieta. Todas ellas sirven para que la planta tenga una larga vida.

La planta como una mascota

Phabit es una creación del estudiante de la londinense Royal College of Art Jen-Hsien Chiu, realizada en un programa de innovación en el diseño que tiene el centro. El propio Chiu lo desarrolló para enfrentarse a sus pocas ganas de ir al gimnasio. Cuando estaba buscando ideas, se dio cuenta de que un objeto sin vida “era demasiado aburrido para los usuarios”, pero que también algo con vida “era demasiado hostil para la mayoría de la gente. Si fracasaran se sentirían demasiado culpables como para imponerse un hábito”.

Las plantas se encontraban en un punto medio: al fin y al cabo, tienen vida, pero parece que con ellas no se siente lo mismo que con un animal. Sin embargo, según el artista, “tras vivir con una planta un tiempo, los usuarios la ven como una mascota”.

Chiu cree que cualquiera puede cambiar su vida si así lo desea; “tan solo necesita hacerlo con las herramientas adecuadas”. Por si las moscas, usó flores silvestres para sus macetas, ya que estas pueden aguantar más tiempo sin agua. Mientras tanto, la gente se va habituando a sus hábitos con tranquilidad.

Phabit se presentó junto a otros proyectos de estudiantes del Royal College of Arts tan ingeniosos como el suyo. Una máscara para fijar la cara y parte del cuerpo con el fin de crear el selfi perfecto y un espectáculo en el que el cuerpo humano se cubre por completo de purpurina eran otras de las radicales propuestas.

Ahora, solo queda que este proyecto universitario se fabrique a grandes niveles y cualquiera que quiera cambiar su vida podrá encontrar un buen acicate en esta futurista maceta. Para cuando le hayas cogido el suficiente cariño a las flores silvestres tendrás una vida nueva… y quizá la idea de colocar un invernadero en tu casa.

Con información de ggchiu y Deezen (1, 2). Imágenes de ggchiu e Instagram.

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