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Catálogo de anacronismos de película que seguramente te pasaron desapercibidos

Con demasiada frecuencia, los errores temporales se cuelan en los rodajes de películas con pretensiones históricas. A saber, relojes de pulsera en una película de romanos, coches de época que todavía no habían sido inventados, costumbres culturales un par siglos adelantadas… los disparates pueden ser abundantes y variados. Hoy os presentamos diez anacronismos de cine que tal vez te pasaron desapercibidos cuando viste la película, como pueden ser las faldas escocesas de ‘Braveheart’, la prematura mención a la «marca España» en ‘El Cid’ o los hippies que aparecían en ‘El padrino’ con dos décadas de anticipación. Señores guionistas… ¡un poquito de rigor histórico!

1. ‘Titanic’ (1997)

 

 

 

Director: James Cameron.

El anacronismo: Durante una conversación, Leonardo Di Caprio le comenta a Kate Winstlet que solía ir a pescar con su padre al lago Wissota. Ningún pero, si no fuera porque se trata de un lago artificial que no existiría hasta cinco años después. Además, a su llegada a puerto, los supervivientes de la tragedia son iluminados por una Estatua de la Libertad verde, sólo que en 1912 aún no tenía el color de hoy en día, procedente de la oxidación de las chapas de cobre que la forman. Tampoco comenzó a encenderse hasta los años 50. Pero todo eso no es nada comparado con la escena en la que, entre todas las obras de arte que Rose tiene, Jack contempla una pintura al óleo de la serie más famosa de Monet, ‘Los nenúfares’, en los que el pintor comenzó a trabajar en 1914, dos años después del hundimiento del Titanic. Para una película que pretende ser históricamente exacta, esto resulta la guinda del pastel.

2. ‘Braveheart’ (1995)

 

 

 

Director: Mel Gibson.

El anacronismo: Posiblemente, una de las películas más inexactas de la historia. Para empezar, lo más evidente es que Mel Gibson se pasó por el arco del triunfo el diseño de vestuario (y eso que le dieron el Oscar) al mostrar a los orgullosos escoceses como hombres que acuden a la batalla con su falda típica escocesa. Esa prenda no sería popularizada hasta 400 años después, hasta el siglo XVII (William Wallace murió en agosto de 1305). Otro ejemplo es la pintura azul de guerra que les cubre los rostros, que es verdad que había sido muy utilizada por los guerreros celtas y pictos que habitaban Escocia para asustar a los invasores romanos. Pero allá por el siglo XIII había caído en franco desuso. Todo eso y mucho más en una película que ha sido dirigida e interpretada por un australiano, rodada en Irlanda (por motivos fiscales) y modelada al gusto americano.

3. ‘Apolo XIII’ (1995)

 

 

 

Director: Ron Howard.

El anacronismo: Otra película que está trufada de objetos fuera de su tiempo, pues en teoría debía estar ambientada en abril de 1970, cuando la tercera misión de la NASA tuvo que abortar su alunizaje. Por ejemplo, durante una de las escenas puede verse a la hija de Jim Lovell sujetando el disco ‘Let it Be’ de The Beatles, que aún no había sido estrenado. También podemos ver una televisión Sharp que no sería lanzada al mercado hasta dentro de unos diez años. Además aparece un ‘walkman’ de Sony, si no fuera porque el primero de su clase apareció en 1979. Para colmo, la mayoría de logos y uniformes de la NASA que aparecen en la película son posteriores a 1970. No nos extraña que se dieran la vuelta…

4. ‘En tierra hostil’ (2008)

 

 

 

Director: Kathryn Bigelow

El anacronismo: Parece ser que la tecnología es una habitual de los objetos fuera de lugar. En una de las escenas de esta película el actor Brian Geraghty comenta ante un tipo que le está grabando que va a acabar en Youtube. Claro que la película está ambientada en 2004, y el portal de vídeos no nacería hasta un año después. Sucede lo mismo en una escena en que aparece el protagonista jugando al Gears of War, de X-Box. O incluso escuchando un iPod. Ni la consola ni el videojuego ni el reproductor existían por entonces.

5. ‘El Cid’ (1961)

 

 

 

Director: Anthony Mann

El anacronismo: Amén de alguna escena en que a los guerreros musulmanes se les entrevé unas zapatillas deportivas allá por 1099, fecha de la muerte del Cid, el plato fuerte viene con la manida manía de repetir tanto el Campeador como enemigos la palabra “España”, cuando por aquel entonces sólo existían diversos reinos cristianos guerreando contra los reinos árabes. La idea de nación no aparecerá hasta mucho más tarde, con los Reyes Católicos, con lo que sería más apropiado si hubieran dicho “Castilla”. Detalle que por cierto, corrigieron al doblar al catalán. Además de esto, el hecho que Rodrigo entre en Valencia (realmente Peñíscola) a ritmo de pasodoble roza lo absurdo.

6. ‘El Padrino’ (1972)

Director: Francis Ford Coppola

El anacronismo: Una toma de relleno en la que podemos ver a un par de hippies setenteros veinte años adelantados a su tiempo. Efectivamente, mientras que esta película transcurre en los años 50, hacia el final de la historia, cuando Michael (Al Pacino) llega a un lujoso hotel de Las Vegas para conocer a Fredo (John Cazale), dos hombres en traje de los 70 abandonan el vestíbulo. La película tiene algunos anacronismos menores difíciles de evitar, como que también aparecen coches de policía que serían fabricados diez años más tarde, pero este del look hippie tuvo que ser especialmente irritante para Francis Ford Coppola.

7. ‘10.000 a.C.’ (2008)

 

 

 

Director: Roland Emmerich

El anacronismo: La película en sí es el paradigma del anacronismo, mezclando sin ton ni son distintas épocas en una misma. Para empezar, en el año 10.000 antes de Cristo no existían ni mastodontes ni tigres dientes de sable. Y menos cosas tan absurdas como ver a un montón de mamuts completamente domesticados. De hecho, los caballos que también aparecen no serían domesticados hasta muchísimo después. Los hombres de aquella época tampoco conocían la agricultura (ni la presencia de maíz en territorio euroasiático, cuando procede de territorio americano) o la forja del metal. Y, para terminar, la primera pirámide no sería levantada hasta mucho, mucho después. Sin duda una película en la que se contemplan teorías más cercanas a Cuarto Milenio que a los comienzos de las sociedades neolíticas.

8. ‘Troya’  (2004)

 

 

 

Director: Wolfgang Petersen

El anacronismo: ‘Troya’ también es un anacronismo por sí misma, entera, porque nunca hubo una batalla en Troya de grandes ejércitos, ya que no existían por una simple razón demográfica: no había población para juntar 10.000 hombres. A pesar de ello, las inexactitudes históricas de este film, incluidos aviones y etiquetas de Nike, son demasiado numerosas como para enumerarlas, incluyendo que se desarrolla en la Edad del Bronce, cuando no existía el hierro, no se sabía curtir el cuero para hacer armaduras y mucho menos existía el barco trirreme con el que desembarcan en la película en plan Guadalcanal. Sin embargo, uno de los mayores errores es la aparición de llamas en la zona de Turquía, cuando el animal es en realidad autóctono de Perú, muy lejos de las epopeyas griegas de Homero. Acabáramos.

9. ‘La milla verde’ (1999)

 

 

 

Director: Frank Darabont

El anacronismo: Es difícil encontrar algo que sea más importante que la silla eléctrica, apodada cariñosamente «Old Sparky», en ‘The Green Mile’. Es indiscutiblemente una de las formas más horripilantes de pena capital que se ha utilizado en los tiempos modernos, por lo que no es sorprendente que Stephen King la hubiera elegido como método de ejecución en el libro que da forma al guión. Sin embargo, la trama se lleva a cabo en Louisiana en 1935, y el estado ni siquiera comenzó a usar la silla eléctrica para las ejecuciones hasta 1940. Antes de ese momento, ¡ejecutaban a los prisioneros condenados a muerte en la horca!. Otro pequeño detalle de hierro que también pasó desapercibido para la mayoría de los espectadores: las camisas de fuerza que se usan en los prisioneros se representan con hebillas, pero las hebillas no se usaron en las camisas de fuerza hasta la década de 1980. Antes de eso, los prisioneros se inmovilizaban con las mangas de la camisa atadas.

10. ‘Gladiator’ (2000)

Director: Ridley Scott.

El anacronismo: Y terminamos con otra película que podría llevarse el Oscar al anacronismo. Por ejemplo, en la gran escena de batalla con la que arranca Gladiator, uno de los soldados de Maximus es un pastor alemán. Los pastores alemanes no llegaron a existir como una raza hasta finales de 1800. Tampoco nos podemos olvidar algunos deslices de vestuario como gafas de sol entre el público del circo o huellas de tractor en el campo; o que el pobre Russell Crowe tiene que lidiar con un complicado candado que le mantiene preso. Ese modelo en concreto de candado tiene su origen en Estados Unidos, siguiendo un esquema escandinavo del siglo XVI. Los gladiadores tampoco empezaron a llevar casco hasta muchísimo después, pero eso ya es otra historia.

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