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Esta niña y su periódico mensual tienen ciertas lecciones que darte

¿Crisis en el periodismo? Depende de para quién. Mientras muchos se devanan los sesos preguntándose cómo hacer para que pervivan los medios tradicionales y buscando el consejo de autoproclamados gurús, la respuesta puede que se encuentre en algo mucho más simple. Por ejemplo, en los niños. Los tiernos proyectos de periódicos infantiles pueden dar alguna lección que otra al resto de la profesión.

Hoy toca repasar la lección que da Hilde Lysiak, una niña estadounidense de solo ocho años que tiene un periódico mensual, ‘The Orange Street News’, en Selinsgrove, la pequeña ciudad de Pensilvania en la que vive. Pertrechada con su ‘smartphone’, Hilde cubre todo tipo de noticias. Nada de temas livianos e infantiles. Por ejemplo, si cerca de su casa ha habido un tornado que ha causado destrozos, allí va Hilde a documentar lo sucedido. Si ha habido un crimen (sí, un crimen), va al lugar de los hechos sin la ayuda de padres o policías. Y si toca cubrir algo de política local, se planta en el ayuntamiento.

Entrevistando

Para ir al lugar de los hechos se basta y se sobra con su bicicleta. Para realizar entrevistas, se sirve de una libreta y un bolígrafo. Realiza peticiones con educación: “Hola, soy Hilde, de ‘The Orange Street News’, y me estaba preguntando si podría contarme qué sucedió hace un par de noches”.

Hilde realiza un servicio esencial en una localidad que no tiene medios hiperlocales: informar de lo que pasa en sus calles. Todo comenzó como un boletín hecho a mano junto a sus padres y hermanos. Sin embargo, Hilde pronto quiso algo más. Por eso, le dijo a su padre (un exreportero del ‘New York Daily News’) que quería crear un periódico real. Trato hecho, respondió el progenitor.

 

 

 

Ambos se reparten las tareas. Ella es el cerebro: aporta las ideas, sale a la calle a documentarse, escribe y fotografía. El padre edita, maqueta e imprime. La impresora casera es la que saca cientos de páginas cada mes.

Otra de las lecciones que podemos aprender de Hilde está en los que respecta a preguntar. La niña ha demostrado a plumillas y al resto del mundo que hay que preguntar, preguntar y preguntar. Le apasiona hacer entrevistas y dice estar en la profesión porque le encanta realizar cuestiones indiscretas.

orange-street-news

El periódico no solo informa sobre la actualidad local, sino que también incluye relatos de ficción salidos de la mente de la propia Hilde. Estos son del agrado de sus propios vecinos: “La ficción que escribe es creativa y a veces espeluznante, de algún modo oscura, siempre interesante”, cuenta la profesora Anne Reeves.

Orange Street News creator herself! Hilde Lysiak! Watch out for her media blowup! (Google her) pic.twitter.com/3so8r1ByqW

— cj (@SuaveMcGee1) septiembre 17, 2015

Y sí, ‘The Orange Street News’ también tiene un ojo puesto en la publicidad. Hilde está valorando la inserción de anuncios en sus páginas para conseguir ampliar su distribución. El pasado verano acudió a una piscina cuyo consejo de administración estaba discutiendo el presupuesto de publicidad y sugirió que su diario era el mejor sitio para promocionarse. Muchos de los miembros, aunque habían oído hablar del periódico, no sabían que lo dirigía una niña.

Otra lección que podemos sacar de su trabajo es el tesón para conseguir una noticia. El pasado verano, hubo un intento de robo en la calle de Hilde (la Orange Street que da nombre al periódico). La chica acudió a la comisaría para saber dónde había sido, pero los policías no quisieron ayudarla. Decidió entonces llamar a todas y cada una de las casas hasta dar con la afectada. Gracias a ello nos encontramos con una historia feliz: el perro, según contó su dueño, había ahuyentado a los ladrones.

Pero los defensores de lo digital también pueden estar tranquilos: Hilde sabe dónde está el futuro (o el presente). La chica hizo un reportaje con estudiantes de periodismo que querían publicar un periódico impreso pero no lo hacían debido a los costes. “Lo impreso está muerto”, escribió la niña.

“Ella quiere hablar, y quiere hablar sobre cosas que importan”, dice su madre, Bridget. Viendo el trabajo que es capaz de hacer siendo tan pequeña, habrá que estar atentos a lo que nos pueda ofrecer en el futuro. ¿La próxima MacKenzie McHale? Por ahora, tiene solo ocho años y ya lleva toda una carrera periodística sobre sus hombros.

Hilde

Con información de Columbia Journalism Review. Imágenes reproducidas con permiso de Joe Pompeo, The Orange Street News y Twitter

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