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Diez momentos ‘tierra trágame’ de los Premios Goya que no pudimos tuitear

El próximo sábado se celebra la gala de entrega de los Premios Goya y, como cada año, alabaremos en redes sociales el mejor vestido, aplaudiremos el discurso más reivindicativo y, en el caso de que hayamos visto las películas premiadas, diremos que otras se lo merecía más que la ganadora. Incluso nos reiremos de alguna pifia que ocurra en el transcurso de la gala. Porque han sido muchos los momentos embarazosos durante la larga historia de los Premios Goya, cuya primera edición tuvo lugar el 17 de marzo de 1987 en el Teatro Lope de Vega de Madrid. Al calor de ellos, vamos a recordar diez de estos momentos ‘tierra trágame’ que no pudimos tuitear… porque simplemente aún no había Twitter.

I edición (1987) – Los presentadores de los premios

Algunos ponen un circo y les crecen los enanos; otros organizan una entrega de premios y no les vienen los galardonados. A esa primera gala no asistieron, por diversas razones, Verónica Forqué (mejor actriz de reparto por ‘El año de las luces’), Teo Escamilla (mejor fotografía por ‘El amor brujo’) o Eduardo Biurrún (mejor montaje por ‘Banter’). Pero sin lugar a dudas la ausencia más notable fue la de Fernando Fernán Gómez, que se llevó aquella noche… ¡Hasta tres Goyas! Como director y guionista por ‘El viaje a ninguna parte’ (que también se llevaría el premio a mejor película) y como actor principal por ‘Mambrú se fue a la guerra’. Fernán Gómez no asistió a la ceremonia y dejó a Emma Penella, Ana Belén y Vicente Escrivá con un palmo de narices sobre el escenario, como se puede ver en el vídeo.

I edición (1987) – Emiliano Piedra, Sara Montiel y Carmelo Bernaola

Para un premiado que sí asistió a esta gala, los presentadores van y se equivocan con su nombre. Y si solo hubiera sido eso… Al escenario del cine Lope de Vega subieron Sara Montiel (y su pelo), el compositor Carmelo Bernaola y el productor Emiliano Piedra para presentar el Goya a la Mejor Música Original. Según cuenta el libro ‘20 años de Goyas al cine español’, había tres micrófonos sobre el atril. Bernaola se puso en el derecho y Montiel en el izquierdo. Emiliano Piedra intentó que ‘Saritísima’ se moviera hacia el centro y le dejara espacio. “Es que me han dicho que el micro del centro no funciona”, dijo la protagonista de ‘El último cuplé’.

Tras esto Bernaola abrió el sobre para leer el ganador y nombró mal a Milladoiro, el grupo gallego que ganó por la banda sonora de ‘La mitad del cielo’, de Manuel Gutiérrez Aragón. Antón Seoane, uno de sus miembros, no dudó en reprochárselo sobre el escenario. Eso sí, según cuenta el libro, ‘por lo bajini’, aunque los traicioneros micrófonos se encargaron de amplificarlo.

IV edición (1990) – Pedro Almodóvar y Carmen Maura

La relación entre Almodóvar y una de sus actrices fetiche es al cine español lo que las Azúcar Moreno a la música patria: separaciones, reconciliaciones… Mucho se ha hablado de la ruptura profesional que hubo entre los dos tras ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’.

Almodóvar quiso reconciliarse con su musa en aquel 1990 en el que Maura presentaba la gala con Andrés Pajares. Cuando iba a entregar un premio con Loles León, el director dijo lo siguiente a la apurada actriz, que estaba en un atril al otro lado del escenario: “Carmen, tú sabes que he estado en Berlín […], te he traído un trozo de muro […]. Tómalo como sugerencia de que si un muro tan espantoso, tan irracional y tan sólido como aquel ha caído, ese muro que nos separa a ti y a mí yo creo que puede caer de un momento a otro».

VIII edición (1994) – El Gran Wyoming

Muchos años antes de convertirse en el azote de políticos con ‘El intermedio’, José Miguel Monzón era un habitual de la entrega de Goyas, presentó alguna gala e incluso estuvo nominado. En el año de ‘Todos a la cárcel’, Wyoming tenía que entregar el ‘cabezón’ al Mejor Guion Adaptado. Todo iba sobre ruedas, con ‘sketch’ incluido, hasta que llegó la hora de abrir el sobre.

Con cara de desconcierto, dijo: “Éste no es el sobre. Parece que es cachondeo, pero es verdad.” Se giró, por si alguien salía en su ayuda desde bambalinas, y continuó: “Aquí pone Mejor Guion Original y yo tenía que dar primero el de Mejor Guion Adaptado, ¿verdad?” El público le contestó afirmativamente y Wyoming continuó como pudo: “Pues este sobre no es. No se vayan, que me sé el guion de puta madre y no es eso”.

Finalmente, la presentadora de la gala, Rosa María Sardá, salió con el sobre correcto. Años después, José Ángel Esteban y Carlos López, los guionistas de la gala, contaron que “en el patio de butacas pensaron que todo estaba preparado, ya está el Wyoming con sus cosas, pero tras el decorado nadie le veía gracia al asunto, mucho menos el notario”. Por cierto, por si a alguien le interesa, el Goya fue para el libreto de ‘Tirano Banderas’, de Rafael Azcona y José Luis García Sánchez.

XIII edición (1999) – Marieta Orozco

A la joven, que se llevó el galardón en la categoría de Mejor Actriz Revelación por su papel en ‘Barrio’, de Fernando León de Aranoa, le sucedió algo que le podría pasar a cualquiera: se quedó sin habla, en blanco, cuando subió al escenario a recoger la estatuilla. Juan Luis Galiardo, que se la había entregado, la sacó amablemente de allí. Aprovechamos para recordar a otros que se pasaron de frenada y mostraron su don de palabra: Karra Elejalde y Lluís Homar.

XIV edición (2000) – Antonia San Juan… y Pedro Almodóvar

Los Goya viajaban a Barcelona con la presencia del príncipe Felipe y una de las nominadas, Antonia San Juan, como maestra de ceremonias. Todo iba como la seda hasta la categoría de Mejor Actriz Revelación, en la que San Juan competía por su papel de la Agrado en ‘Todo sobre mi madre’, de Pedro Almodóvar. El Goya no fue para ella, sino para Ana Fernández por ‘Solas’. La San Juan estuvo de morros el resto de la gala, lo que afectó a la calidad de la ceremonia.

Como curiosidad, Antonia San Juan regresó al escenario secándose las lágrimas por la derrota con un pañuelo negro que le había dado Rosa María Sardá, compañera en ‘Todo sobre mi madre’ y que el año anterior también había sido presentadora, nominada y perdedora. En aquella gala, la protagonista de ‘Anita no pierde el tren’ utilizó ese pañuelo para escenificar su enfado.

Aunque lo mejor estaba por venir, cuando en los últimos premios, Pedro Almodovar subió, esta vez sí, a recoger el Goya al Mejor Director por ‘Todo sobre mi madre’. En ese momento le dijeron que era el cumpleaños del Principe Felipe, lo que hizo que el espíritu de Marilyn Monroe le inundara por completo, animando a todo al repetable a cantarle un cumpleaños feliz al nuestro hoy regente, un canto digno de quedar en los anales del «no sé dónde meterme».

XV edición (2001) – Paquita Rico

La Mercedes a la que Alfonso XII buscó en la mítica película era la encargada de entregar el galardón al Mejor Actor de Reparto de ese año. Se nota que tuvieron mucho tiempo de ensayar con la sevillana,  que lo hizo todo al revés: no dijo quienes eran los nominados al principio y lo intentó decir al final, cuando ya todo el mundo lo sabía porque habían salido en el video. ¿Momento embarazoso? No tanto si ya aprovechas y pides ante todos los invitados que la Academia te dé el Goya de Honor el año que viene, por ‘curranta’.

XVII edición (2003) – Pilar del Castillo

La exministra de Cultura con José María Aznar tuvo que pensar más de una y más de dos veces aquello de “tierra, trágame” durante la gala que todos conocemos como la del “No a la guerra”. Ella era la cabeza visible del Gobierno a unas semanas de que comenzara la invasión de Irak y apenas mes y medio después de la tragedia del ‘Prestige’ en las costas gallegas. El vídeo recoge algunos de los momentos que probablemente le hicieron agachar la cabeza.

XIX edición (2005) – Antonio Gala

El escritor era el responsable de entregar el premio a la categoría de Mejor Guion Adaptado, que fue para José Rivera por ‘Diarios de Motocicleta’. Rivera no estaba presente y Gala salió airoso con humor: “No sé si ha cogido la motocicleta y se ha ido. Me dicen que lo recojo yo en nombre de la Academia. Y ahora supongo que tengo que dedicarlo a la familia del premiado».

XX edición (2006) – Fiorella Faltoyano y Carmelo Gómez

El año del advenimiento de Twitter, los premios del cine español cumplían dos décadas. Y la edición de ese año empezó con mal pie. La primera tesorera de la Academia, Fiorella Faltoyano, fue la encargada de presentar el primer premio, al Mejor Actor de Reparto. El ganador fue Carmelo Gómez por su papel en ‘El método’, de Marcelo Piñeyro.

Pero Gómez no aparecía. “¿Dónde estás, Carmelo?”, preguntaba Faltoyano, “si te he visto antes, si te he prometido que te iba a dar el Goya”. Eduard Fernández, su compañero en ‘El método’ y también nominado aquella noche, ya estaba subiendo para recogerlo. Entonces Carmelo apareció resollando: se estaba vistiendo para entregar otra estatuilla y tuvo que correr, casi volar, por los pasillos para recogerlo. Se lo dedicó a las tres mujeres de su vida: a su madre, a su hija y a Pilar Miró.

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