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Diez juegos de mesa perfectos para llevar a la playa o la piscina

Existe algo especial en disfrutar de los juegos de mesa en verano. Todos tenemos un recuerdo cariñoso de jugar a las cartas en la playa cuando éramos niños; o de esa partida de parchís con la familia de un amigo después de una barbacoa; o esos juegos junto a la piscina en una calurosa tarde de agosto. El único problema es que el verano significa que el agua, el viento o la arena pueden suponer un peligro. Pero la playa o la piscina son un gran lugar para jugar y, por supuesto, querrás hacerlo a la sombra. Además, como estarás todo el día puedes comenzar un juego con tu familia o amigos y volver a él más tarde. Sin duda un excelente pasatiempo que estimula la mente y nos enseñan a resolver problemas, trabajar juntos y competir de manera sana. Así que hoy os recomendamos algunos juegos de mesa ideales para estas ocasiones estivales. Son sencillos, duraderos e impermeables. Y lo más importante ¡divertidos!

STORY CUBES

Un juego perfecto para contar historias donde quiera que vayas. Y muy ligero, sin duda. Tan solo son nueve dados de seis caras, y cada cara muestra una imagen diferente que representa objetos, emociones, lugares… La idea es tirar todos los dados y luego contar una historia integrando las imágenes resultantes. Las historias pueden contarse en voz alta, anotarse o convertirse en un juego inventado. Se puede jugar con niños y ver cómo ellos crean historias muy locas. Los dados también se pueden usar en cualquier idioma, ya que no hay palabras en ellos, por lo que es un generador de historias creativas de bolsillo que fomenta la creatividad entre personas jóvenes y mayores por igual.

HIVE-LA COLMENA

En este juego no hace falta un tablero, sino que puede jugarse en una toalla, sobre la arena o incluso en el césped, pues es perfecto para el exterior. Se trata de un juego estratégico para dos jugadores realizado con fichas hexagonales, un duelo el que intentas rodear a la reina rival mientras defiendes la propia. Las diferentes clases de fichas de insectos tienen restricciones particulares de movimiento y distancia. La única excepción es el escarabajo, que puede trepar por la parte superior de otras fichas. Además, todas las fichas deben colocarse tocando el resto, lo que hace que el juego sea similar a una combinación de un duelo de pañuelos y un ajedrez. No requiere montaje previo… es sacarlo y empezar.

DADOS ZOMBIE (ZOMBIE DICE)

Zombie Dice es un juego muy sencillo que tiene únicamente 13 dados y un cubilete para jugar. Nada de cartas, por tanto totalmente apto para playa o piscina. Los jugadores representan a zombies que buscan comerse el cerebro de sus víctimas, el primero que llegue a 13, gana. Se meten los 13 dados dentro del cubilete y se sacan tres dados al azar sin mirar, que representan las víctimas humanas que vas a tratar de devorar: los dados rojos representan a las víctimas más fuertes y los dados verdes las más débiles, pasando por los amarillos que se encuentran en un término medio. ¡Pero cuidado! Si acumulas 3 disparos, te matan en ese turno y pierdes los cerebros conseguidos.

SWISH

Swish es uno de los juegos de cartas más singulares que hemos visto en mucho tiempo. Las «cartas» son en realidad piezas de plástico transparentes y las apilas para alinear las formas, para que todos los círculos sólidos en una carta se alineen con los agujeros del mismo color en otra tarjeta. Si una pila de cartas se ordena correctamente se llama “Swish”, sin duda el epítome de la habilidad de la orientación espacial, porque tendrás que voltear y girar las cartas en tu mente para combinar correctamente los símbolos. Un juego muy desafiante, divertido y muy innovador.

HANABI

En la mayoría de los juegos de cartas solo puedes jugar las cartas que te reparten. Pero, ¿y si no sabes cuáles son esas cartas? En ese caso, estarías jugando a Hanabi, bautizado así por la palabra japonesa que significa «fuegos artificiales» y un juego cooperativo en el que los partcipantes intentan crear el espectáculo de fuegos artificiales perfecto colocando las cartas en el orden correcto. Suena fácil, ¿verdad? Bueno, no del todo, ya que en este juego tienes tus cartas visibles solo para otros jugadores. Así es necesario actuar en equipo para evitar errores y terminar la exhibición de fuegos artificiales antes de quedarte sin cartas.

FAKES

Otro juego de mesa para jugar con amigos, que está pensado para más de 3 jugadores, y en donde se trata de contar una anécdota sobre el tema elegido y escuchar las de tus oponentes. Una carta secreta te permitirá saber si se debes decir la verdad o mentir. Debes hacer que todos te crean, y utilizar tu ingenio para descubrir cuál de tus oponentes está mintiendo. Al finalizar, todos los jugadores pueden hacer preguntas a los demás para adivinar si están mintiendo o no. Muy divertido.

UNO H20 TO GO

Todo un clásico del verano y, por qué no decirlo, de cualquier época del año, pues es uno de los juegos de cartas más conocidos. Y esta edición es ideal para la playa o piscina ya que las cartas son de plástico, más duraderas y resistentes al agua. Y vienen con un mosquetón para poder tener todas las cartas juntas. Rápido, sencillo, entretenido… básicamente consiste en competir con otros jugadores con el objetivo de ser los primeros en quedarse sin cartas. Las reglas del UNO cuentan con unas cartas especiales que añaden una función extra al juego, como dar la vuelta, “chuparte” cartas extras o elegir colores. ¡Y no te olvides de decir la palabra “UNO” cuando te quede la última carta en la mano!

JUNGLE SPEED BEACH

 

Esta es la versión “piscinera” del ya clásico Jungle Speed, un juego donde se necesita velocidad visual, reflejos y manos rápidas. Se van descubriendo cartas hasta que coinciden dos dibujos idénticos, momento en el cual hay que ser el más rápido en agarrar el tótem, un palo de madera (de plástico en este caso), que se deja en el centro de la mesa (o toalla, en este caso). La complejidad y las risas vienen porque los dibujos son engañosos, y pueden ser iguales salvo en el color, o ser muy parecidos y compartir color: conchas, pulpos y moluscos varios mantienen la dificultad a la hora de diferenciar unas cartas de otras.

SUSHI GO!

Seamos o no expertos en sushi, este es un juego rápido, aditivo y al que es recomendable jugar en cualquier situación, aunque antes de comer puede hacer borbotear tus jugos gástricos. El objetivo es conseguir la mejor combinación de platos de sushi a medida que pasan. Cuantas más cartas del mismo plato de sushi tengamos, más puntos recibiremos, por lo que es necesario conseguir las mejores combinaciones. Consigue puntos por hacer la mayor cantidad de rollos de maki o por sumergir el nigiri en wasabi. Tenemos que convertirnos en el mejor cocinero de sushi y, para ello, tendrás que hacer jugadas inteligentes.

BARAJA ESPAÑOLA

Y para terminar, no podíamos olvidar los juegos de carta con una baraja española. Para muchos son imprescindibles en la playa. Y es que meter en nuestro bolso o mochila una baraja de cartas española no supone nada y puede hacernos pasar una divertida tarde en la arena jugando, por ejemplo, a ‘polis y cacos’. En este caso, el policía (representado con el rey de espadas) debe dar caza al ladrón (el as de oros), que irá matando a los ciudadanos (del 2 al 7 de cualquier palo) guiñándoles el ojo o convirtiéndoles en cómplices sacándoles la lengua. También se pueden incorporar la reina de ladrones (la sota de oros) que resucita a los ciudadanos muertos tirándoles un beso o el tonto del pueblo (el 4 de oros) que puede hacer de todo excepto ser policía. El policía gana cuando adivina quién es el ladrón y este lo hará si mata a todos los participantes o el policía falla al decir quién cree que es el caco.

Otro clásico es el burro. Su objetivo es hacerse con cuatro cartas del mismo palo. Para ello, se reparten cuatro cartas a cada jugador (lo ideal es ser entre 4 y 8) y el resto quedan en una pila en el medio junto con una carta descubierta de la que cada jugador, por turnos, irá cogiendo y desprendiéndose de una carta. Cuando alguien consiga hacerse con cuatro iguales deberá poner la mano sobre el montón y, a la vez, decir ‘burro’, y el resto colocar la suya sobre él. El último será el perdedor.

Aunque estos dos ejemplos no son los únicos juegos de cartas perfectos para la playa, existen docenas que harán las delicias de cualquiera en una tórrida tarde de verano. Porque…¿quién no ha jugado alguna vez al Continental o al Cinquillo con toda la familia como culmen de una opípara comida playera?

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