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Este tipo podría ser tan inventor de la bombilla como Edison (o incluso más)

Joseph_Wilson_Swan_2

Cuando alguien pregunta el nombre del inventor de la bombilla a todo el mundo le viene a la cabeza el célebre Thomas Alva Edison, considerado de forma generalizada como el responsable de que la luz eléctrica llegara a los hogares. Sin embargo, un año antes del famoso encendido de la primera bombilla de Edison, y a un océano de distancia, el no tan conocido Sir Joseph Wilson Swan, un químico y físico británico, iluminaba su propia lámpara incandescente.

Nacido en 1828, Joseph Wilson Swan pasó años obsesionado con la idea de producir energía eléctrica. Ya en 1848 comenzó con sus experimentos empleando alambre de platino, pero no sería hasta 1860, con filamentos de carbón y con unos tubos en los que consiguió crear cierto vacío, cuando consiguió la primera versión de su lámpara.

A pesar de sus grandes avances, y debido al vacío imperfecto del modelo, la bombilla era deficiente, por lo que tendría que esperar unos años más para poder conseguir una versión más perfeccionada, esa que le debería haber valido un hueco clave en la cronología de la famosa invención. En la década de 1870, con la aparición de la dinamo, capaz de producir un suministro constante de electricidad; la creación de una bomba capaz de desarrollar un vacío mayor; y gracias a la experimentación con distintos filamentos, Swan consigue una bombilla funcional. Había llegado la hora de enseñarla.

Carbonfilament

Una conferencia de la Sociedad Química de Newcastle fue el acontecimiento elegido para la presentación pública de su artilugio, destinado a cambiar el mundo. Sin embargo, la bombilla terminó rompiéndose. A pesar de ello, el químico no se dio por vencido y en enero de 1879 la presentación se repetía, esta vez con éxito y con la lampara funcionando. Un mes después, en febrero, y ante una audiencia de 700 personas, volvía a encenderla.

Mientras tanto, en América, Thomas Alva Edison, experto en patentes e inventos, también se encontraba en plena carrera por la creación de la bombilla que habría de llegar a los hogares y trabajaba en versiones mejoradas de la idea de Swan y de otros que, incluso antes que él, habían querido utilizar la electricidad para iluminar el mundo.  El 21 de octubre de 1879, meses después de Swan, el estadounidense encendió su primera bombilla, la que en realidad ha pasado a la historia, un modelo práctico capaz de dar luz durante más de 48 horas.

Después de eso, continuó trabajando en el diseño y, tras presentar la patente estadounidense, en enero de 1880 le fue concedida con el número 223.898. Unos meses después, en noviembre de 1880, Swan obtenía la británica. A pesar de que Swan había sido el primero que había encendido oficialmente una bombilla eléctrica, Edison pasaba a la historia como el primero en haber registrado la patente y el nombre del británico comenzaba a borrarse de algunas versiones oficiales sobre la invención.

Sin embargo, Swan se anotaría otros récords. Su casa fue la primera del mundo en tener bombillas instaladas y en funcionamiento. Y la Biblioteca de Filosofía y Literatura de Westgate Road, en Newcastle, donde dio una conferencia en 1880, sería el primer edificio público en el que funcionarían unas luces eléctricas, precisamente durante su charla.

Sir_Joseph_Swan_blue_plaque

Además de anotarse varios tantos en la carrera de las primeras veces, Swan continuó investigando y en 1881 llegó su siguiente gran eureka, ya que consiguió desarrollar y patentar los filamentos de celulosa, así como el proceso necesario para fabricarlos. Con el tiempo, este último descubrimiento se convertiría en el método conductor habitual en las bombillas.

En 1881, Swan estableció su compañía, que en 1883 terminaría fusionándose con la Edison Electric Light Company, dando lugar a la Edison y Swan Electric Light Company. Ambos inventores se evitaban así  una guerra de patentes que los abogados de Edison, acostumbrados a llevarlas hasta el final, sabían que el británico habría podido ganar. Desde la compañía, conocida popularmente como la Ediswan, comercializaron bombillas con filamentos de celulosa y, con el tiempo, Edison acabó comprando la participación de Swan.

Aunque desconocido por el gran público, Swan es defendido en tierras británicas, donde  fue nombrado caballero en 1904. Ese mismo año también fue galardonado con la medalla Hughes, concedida por la Royal Society, “por su invención de la lámpara incandescente y sus otros inventos y mejoras en las aplicaciones prácticas de la electricidad”.

A la historia cruzada de estos dos inventores y de su disputada creación habría que sumar unos cuantos nombres más, y es que parece que las grandes mentes piensan igual. Humphry Davy o Heinrich Göebel fueron también otros de los padres de un invento que acabó en los libros de historia asociado a un solo nombre, el del que supo que ver que las patentes serían las que traerían dinero y escribirían las memorias. A Sir Joseph Swan le quedó su título de Sir, el reconocimiento en su propia patria y las voces que recientemente recuerdan que fue tan inventor como Edison, o más, de la famosa bombilla.

Con información de Wikipedia, American History, Digg y The Great Idea Finder. Todas las imágenes son propiedad de Wikipedia Commons.

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