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¿Chocolate con wasabi? Las gominolas más raras (y deliciosas) que te puedes echar a la boca

Dulces, de colores brillantes, sabrosas… Las golosinas son un elemento más de nuestra vida. Adultos y niños llevan años disfrutando de chicles, caramelos, nubes y otras chucherías destinadas a cubrir de dulzor cualquier momento. Y aunque las hay muy tradicionales, el mercado sigue innovando para dejarnos con la boca abierta.

Por ejemplo, con el cacao. Los bombones y las chocolatinas son delicias a las que muchos no pueden dejar de resistirse. Seas de chocolate negro o de chocolate con leche, hay mucha oferta disponible en el mercado. Pero, ¿te atreverías a probar el chocolate con wasabi? Sí, la picantísima salsa con la que se acompaña el sushi.

El chocolate con wasabi existe. Según las crónicas, no suele ser muy picante, y el sabor de la salsa está armonizado con el del chocolate. Lo que en Europa suena como una excentricidad no lo es en Japón, donde también es posible encontrar Kit-Kat con esta peculiar mezcla. De hecho, una de las chocolatinas más famosas tiene numerosas versiones en el país nipón: bizcocho, té con limón… Solo aptas para estómagos atrevidos, gracias a internet se pueden adquirir en el resto del planeta. Y no será la única vez que hablemos hoy de Japón: la patria de Doraemon y Shin-chan tiene mucho que ofrecernos.

Harry Potter y la cámara de las chucherías

Quienes hayan leído los libros de Harry Potter recordarán cómo los magos degustaban las grageas Bertie Bott de todos los sabores, unas alubias que, como dice su nombre, tenían todos los sabores, incluidos los más desagradables. Pues bien, las grageas saltaron del papel a la vida real y es posible adquirirlas y experimentar su variedad de gustos. Además de los tradicionales (sandía, limón…), los hay de vómito, gusano y cera de los oídos. ¡Que tengas suerte al comerlas!

No es la única chuchería relacionada con Harry Potter. También se comercializan las más convencionales ranas de chocolate. Como las que tomaban los estudiantes de Hogwarts, tienen un cromo con los magos más importantes de la historia (aunque no saltan por arte de magia). Ahora solo queda que te hagas con toda la colección.

Más allá de la goma de mascar de fresa

Hablar de golosinas es hacerlo también de chicles. Sin azúcar, rellenos de líquido, en rollos… Son numerosos los formatos y sabores, como llevan años demostrando los famosos chicles de melón. Pero la inventiva humana no tiene límites. Así, los hay tan extravagantes como los que tienen forma de barril, con el objetivo de que te sientas como un bodeguero o un pirata de los mares. Y si crees que sabrán a vino, de momento no es así: saben a mojito. Eso sí, sin alcohol (y sin gluten).

No es el único chicle extravagante. También los hay de pelota de baloncesto (cuyo sabor es una mezcla de refresco de cola y limón), de rugby (que saben a fresa y lima) o de tenis (también a limón y lima). Ideales para regalar a tu amigo deportista o para abandonar las copas de después de un partido. Eso sí, cepíllate los dientes.

Tomar los postres a cualquier hora… y también los pepinillos

Crema catalana, arroz con leche, natillas… Muchos fans de las golosinas también lo son de los postres. Al fin y al cabo, ambos comparten el sabor dulce. Para esas personas, existen golosinas con las que unir ambas aficiones golosas. Hablamos de los flanes de golosina, que tienen el mismo sabor a vainilla que los que compras en el supermercado. Son tan pequeños que deberás tener cuidado para no zamparte una bolsa entera en una tarde. Son ideales para sorprender a tus visitas, así que ve pensando en comprarlos para la próxima fiesta. Y para cuando te canses de los flanes, puedes probar los yoguritos.

Y si no eres de dulces, pero sí de aperitivo, también hay golosinas que rozan la sorpresa. Por ejemplo, ¿qué tal unos caramelos… con sabor a pepinillo? Ofrecen el típico sabor avinagrado de este encurtido, aun a riesgo de que nadie quiera besarte después de tomarte uno de ellos. Si los pruebas, cuéntanos la experiencia. Y para combinar con los pepinillos, nada como una cerveza; pero si no puedes tomar alcohol, opta por las habichuelas con sabor a esta bebida, que te sabrán igual que una sin.

Ni siquiera de esta mezcla e innovación de sabores se salvan los tradicionales bastones de caramelo. De brillantes colores blanco y rojo, su sabor dulce a caramelo ha dado paso a mezclas más arriesgadas como beicon y pollo asado. Solo los verdaderos amantes de las golosinas se atreverán a disfrutar de estos sabores tan radicales.

Chucherías por el mundo: luz, pulpo y perfume

La lista de innovaciones es inabarcable. Seguro que recuerdas los tradicionales gusanos de gominolas. Pues ahora existen luciérnagas. Y sí, se iluminan. Para ello, hay que agarrarlos con unas pinzas especiales que vienen en la misma bolsa. Estas pinzas llevan una luz que se encienden al apretarla sobre el gusano. Un entretenimiento para encarecer las chucherías, pero seguro que gusta a más de uno. De hecho, el objetivo, según el anunciante, es recordar las noches de verano en las que recogías estos insectos.

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An out of focus video of how the #lightningbugsgummycandy works

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Si estas particulares luciérnagas son raras, habría que ver otros dulces que hay por el mundo. En Corea del Sur hay unos caramelos que saben a palomitas quemadas y que intentan imitar el sabor del ‘nurungji’, una receta con arroz chamuscado (como el ‘socarrat’ de nuestras paellas). Un sabor peculiar, sin lugar a dudas, como los palotes de almizcle, que intentan imitar el olor de este perfume y que causan furor en Australia y Nueva Zelanda. Para algunos es como comer colonia, y eso se nota incluso al respirar tras degustarlos.

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Playing around… #negativespace #highkey #candyminimalism #musksticks

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Probablemente esos palotes sepan mejor que los japoneses caramelos de ‘takoyaki’, un plato típico del país en forma de bolitas de pulpo frito. Siendo como es Japón tierra de dulces extraños (ya lo hemos visto con el wasabi), era cuestión de tiempo que esta receta se trasladara a una versión más dulce pero con toques de mar:

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Here goes nothin'…

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Como ves, el abanico de sabores y formas es amplio y sorprendente. No tengas escrúpulos en probar todas estas golosinas y atrévete. No solo ampliarás tu gastronomía, sino que conocerás más sobre las diferentes culturas de nuestro planeta. Tu mirada sobre el mundo será más amplia (y dulce) que nunca.


Con información de Internacional Gourmet, Food Network y SBS. Imágenes de Off Wagon (1, 2), Amazon (1, 2) y usa-drinks.

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