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¿Por qué los gatos dominan internet?

Suena la alerta del ‘Whatsapp’. Abres la aplicación y ahí está: el típico mensaje ‘chorra’ con el que tus amigos o compañeros de trabajo celebran que al fin es viernes (o juernes). Entre los ‘memes’ de Julio Iglesias y las fotografías con chistes de parejas, siempre aparece un habitual de las recopilaciones sacadas de internet: un gato.

Un gato cayéndose, un gato retorciéndose tiernamente en su cesto, un gato obeso, un gato escuálido, un gato al que le enchufan un secador, un gato en el agua, un gato sorprendido, asustado, agresivo, bizco, un gato-barba… Hay incluso versiones gatunas de personajes de película, desde Superman a Star Wars, pasando por Harry Potter.

El formato también es variado: imágenes, vídeos o ‘gifs’ animados. Cualquier forma es buena para plasmar ese ‘no sé qué, que qué se yo’ de estos pequeños felinos. ¿Por qué ocurre esa relación tan especial entre los gatos e internet? Hoy 8 de agosto, que se celebra el Día Internacional del Gato, además de un día de celebración, es un buen momento para responder a esta cuestión.

Los omnipresentes mininos son imparables y no parece que el fenómeno tenga vuelta atrás. Han ocupado hasta la Wikipedia: hay tantas fotos de familia que los de la plataforma se han visto obligados a endurecer los criterios para añadir un nuevo miembro. La pregunta es: ¿de dónde ha llegado este ejército de bolas de pelo? ¿Cómo han conseguido apoderarse de la Red?

Los que mandan son sus dueños

La respuesta está en un mapa elaborado por la empresa de investigación y análisis de datos Euromonitor International. La compañía ha utilizado información sobre las mascotas de los habitantes de cada país para completar un mapa en el que se distinguen las partes del mundo controladas por los gatos y aquellas donde abundan sus enemigos, los perros.

El resultado arroja algo de luz al misterio felino. En las casas de dos potencias mundiales como Estados Unidos o Rusia, lo que abundan son cajones de arena y latas de atún. Por tanto, ya sabemos de dónde vienen la mayoría de ‘memes’ y vídeos de YouTube protagonizados por lindos gatitos…

Pasa lo mismo en Canadá y la mayoría de países europeos más potentes: en Francia, Alemania o Gran Bretaña hay tres gatos por cada dos perros. Y en Oriente Próximo y África los gatos tienen una especial ventaja, allí les aprecian por motivos culturales.

gato perro

El otro bando lo encabezan India, donde por cada 10 perros hay un solo minino – que debe de tener la cara del ‘Grumpy Cat’ -, Australia, Sudáfrica, Argentina o Filipinas. En líneas generales, en Asia, Sudamérica y Oceanía los canes son los reyes.

España, Portugal, Irlanda y la mayoría de países centroeuropeos son los miembros de la UE donde los mininos representan una minoría. Aquí nos hemos tomado al pie de la letra eso de que el perro es el mejor amigo del hombre.

Según los autores del informe, los ratios perro-gato siguen una tendencia muy concreta en función del nivel socioeconómico de los países. Cuanto más desarrollado esté un territorio, la diferencia entre el número de mascotas de una y otra naturaleza será menor.

De momento, los gatos ganan la partida. El día que los países de Asia y América del Sur decidan ponerse las pilas mostrando la cara más graciosa de sus queridos perros, van a desaparecer muchos bigotes, al menos, de la Red. ¿Ocurrirá esto alguna vez?

No, porque los gatos dan buen rollo

Pero más allá de la procedencia de los dueños de mascotas, existen otros motivos más sentimentales que plasman la dominación de los gatos en internet. Y es que los números que rodean la continua locura de los videos de gatitos son asombrosos. Más de 2 millones de videos de gatos se publican en YouTube anualmente y con cerca de 26.000 millones de visitas globales. Entre los gatos más reconocidos de la red se encuentran nombres como Matilda (la gata extraterrestre), Garfi (el gato enfadado), Sam (el gato con cejas), Honey Bee (la gata ciega que hace senderismo), Venus (la gata de dos caras), Frank e Louie (el gato con dos hocicos, dos bocas y tres ojos), Lil Bub (la gata con enanismo)…

Lo que es aún más sorprendente es que todo el tiempo que pasas viendo vídeos divertidos de adorables gatos, en realidad, puede ser un uso positivo de tu tiempo. ¡Sí, mirar videos del ‘Grumpy Cat’ puede hacer que seas menos gruñón! Cuando la profesora Jessica Gall Myrick estaba en la Universidad de Indiana, encuestó a casi 7.000 personas para aprender sobre la visualización de videos de gatos y cómo afecta el estado de ánimo.

¿Sus resultados? Estos videos hacen más que entretener. Después de verlos, las personas se sentían más enérgicas y positivas, y tenían menos emociones negativas, como ansiedad y tristeza. De hecho, aunque las personas a menudo visualizan videos de gatitos cuando están postergando un proyecto de trabajo, el aumento de energía resultante en realidad puede alentarlos a volver a la tarea en cuestión. Si bien no es lo mismo que tener un gato en tu regazo, mirar videos de gatitos también podría proporcionar algo de la comodidad emocional asociada con la terapia con mascotas, y algún día podría ser una alternativa de bajo coste para ella.

Además se comprobó que, en general, los usuarios no buscaban activamente ese contenido, sino que se lo cruzaban mientras navegaban por sus redes sociales o mientras usaban Internet para estudiar o trabajar. “Solo un cuarto de los participantes en el estudio buscaron vídeos de gatos, el resto se los encontraba en su camino, eso sí, aunque estuvieran muy ocupados no podían evitar pinchar y disfrutar del gatito de turno, incluso cuando no querían”.

Para la autora fue sorprendente comprobar que aunque los usuarios se encontraran los vídeos por casualidad, y por tanto interrumpieran casi siempre otras actividades para disfrutarlos, no se limitaban a ser consumidores pasivos sino que interactuaban con el vídeo, comentando y compartiéndolo. “Eso explica la percepción de que los contenidos de gatos gobiernan la red”, apunta el estudio.

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Con información de Euromonitor Internacional y Science Direct

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