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Diez hechos sorprendentes sobre el chocolate que probablemente desconocías

El chocolate es mucho más que un dulce para comer mientras ves una serie de televisión durante toda la noche. Solo una pieza tiene tanta historia y usos detrás de ella, que te sorprenderías de lo poderoso que realmente es. De hecho el chocolate es el dulce más popular del mundo. Y no solo te hace sentir bien comer chocolate, sino que también puede ser bueno para tu cuerpo y tu espíritu. Hoy, 13 de septiembre, y para celebrar el Día Internacional del Chocolate, te mostramos diez curiosidades sorprendentes sobre este manjar de los dioses que probablemente no conocías.

1. El cacao se usaba originalmente para hacer alcohol

Entre el 1.400 y el 1.100 a.C., la civilización comenzó a fermentar granos de cacao para crear bebidas alcohólicas. Descubierto en Honduras, los investigadores han aprendido que el cacao se cultivó por primera vez con este propósito antes de que finalmente se usara para crear el chocolate que conocemos en la cultura moderna. Así, en los primeros tiempos el consumo parece haber sido en forma de una especie de cerveza; es decir, una bebida basada en la fermentación de los granos del cacao sin usar la pulpa del mismo.

Las primeras bebidas de chocolate se elaborarían posteriormente ​​originalmente tanto en la cultura maya como en la azteca, que llamaban ‘cacahuat’ al cacao y ‘xocolatl’ (que significa «agua amarga») a la bebida aromática que se obtenía de sus frutos y que se servía en tazas de arcilla. La semilla del cacao, entonces, era considerada un regalo divino por ser fuente de riqueza y por el poder energético de la bebida que se obtenía al mezclar los granos molidos con agua caliente, por lo que solo se usaba para ocasiones especiales y ceremoniales.

2. El cacao era literalmente dinero que crecía en los árboles

Debido a que eran una parte tan importante del comercio entre las culturas mesoamericanas, los granos de cacao se utilizaron como moneda de referencia. Se utilizó una canasta de granos de cacao como unidad comercial única en el mercado. Y se consideraba que valía más que el polvo de oro. Para mantener bajo control el valor del grano de cacao, se restringió el cultivo de árboles de cacao. De lo contrario, hubiera sido demasiado tentador simplemente que uno pudiera hacer crecer su propio dinero. Así que el cacao se plantaba en huertas pertenecientes a la nobleza, lo que hacía que la circulación de sus granos dependiera de ellos.

3. El chocolate es un poderoso estimulante que eleva el espíritu

El chocolate tiene el poder de ensanchar los vasos sanguíneos e incluso puede ayudar a reducir la presión arterial. Sin mencionar que es muy eficaz para mantenerte despierto y alerta durante horas, gracias a su concentración de feniletilamina, un compuesto que influye en los niveles de endorfinas en el cerebro humano y aumenta la producción de serotonina, lo que conduce a estados elevados de euforia.

El conquistador Hernán Cortés probó alguna de las bebidas a base de cacao que elaboraban los mayas y los aztecas con los que contactó cuando llegó al continente en 1519, describiéndolo así: «cuando uno lo bebe, puede viajar toda una jornada sin cansarse y sin tener necesidad de alimentarse». De las muestras que decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 es de dónde surge la historia del chocolate en Europa.

Al parecer fue en 1534 que uno de los monjes cistercienses de la expedición de Cortés hizo llegar el cacao al abad del Monasterio de Piedra (en Zaragoza) Antonio de Álvaro, donde se elaboró chocolate por primera vez en España y en Europa. Los frailes españoles posteriormente difundieron el evangelio del cacao por toda Europa mientras viajaban de monasterio en monasterio.

4. Chocolate a la española y a la francesa

En la expansión del chocolate por Europa, dos de sus mayores consumidoras, España y Francia, crearon estilos propios y diferenciados de preparar y tomar el chocolate. Así mientras en España nos decantábamos por un chocolate consistente y espeso preparado con agua y apto para mojar churros y bizcochos, en Francia optaban por uno líquido y más clarito que solamente se bebía. De ahí nuestro gran refrán “Las cosas claras y el chocolate espeso”.

5. El chocolate sólido se inventó en Gran Bretaña

Así durante cerca de 3.000 años el chocolate fue consumido por las distintas civilizaciones en forma de bebida. Porque no fue hasta 1847 que se creó la primera barra de chocolate en ‘Joseph Fry and Sons’, una confitería de Bristol (Inglaterra). La mayor innovación se produjo porque idearon un medio para mezclar cacao en polvo con azúcar y grasa de cacao en una pasta que se podía moldear en una barra, transformando el chocolate de una bebida en un bocadillo portátil. Joseph Fry también inventó los palitos de crema cubiertos de chocolate, la primera confitería de chocolate que se hizo a escala industrial, sentando las bases de lo que luego se convertiría en una de las compañías de chocolate más grandes del mundo, Cadbury.

6. Fueron necesarios 8 años para desarrollar la receta del chocolate con leche

Años después, en 1875, otro chocolatero, esta vez suizo, Daniel Peter, inventa el chocolate con leche después de mezclar el chocolate de la época con la leche en polvo inventada en 1867 por otro emprendedor, Henri Nestlé. Porque cuando Peter inventó el proceso de elaboración de chocolate con leche se enfrentó al problema técnico de quitar el agua de la leche, que producía un rápido deterioro del producto final. Una opción era el empleo de leche en polvo, pero no era posible debido al elevado coste. Finalmente la cooperación con Henri Nestlé produjo la solución necesaria usando leche condensada. El producto salió al mercado tras un duro trabajo de ocho años intentando ponerlo en funcionamiento.

El descubrimiento unió sus vidas para siempre: Peter se convirtió en yerno de Nestlé y su fórmula popularizó mucho más el consumo de chocolate, abriendo un nuevo mundo de posibilidades para la confitería. La perspectiva histórica así lo corrobora: entre 1900 y 1970 el consumo de cacao en Europa se multiplicó por doce gracias al chocolate con leche.

7. El chocolate puede reducir los niveles de grasa corporal

El consenso general es que si comes mucho chocolate, ganarás peso. Esto puede no ser tan exacto como se pensaba. Un estudio realizado en la Universidad de Granada descubrió que este conocimiento popular puede, de hecho, estar equivocado. En 2013, los científicos estudiaron a casi 1.500 adolescentes y tomaron nota de cualquier cambio en la circunferencia de su cintura e índice de masa corporal. Y descubrieron que los adolescentes que consumen chocolate regularmente en su dieta tienen niveles más bajos de grasa en el abdomen y menos grasa corporal total.

8. El chocolate es bueno para los dientes

Uno de los grandes argumentos de los padres a la hora de negar una onza de chocolate a sus hijos han sido las caries. No obstante, estudios recientes realizados en Japón, Inglaterra y los EE. UU. apoyan el hecho de que el chocolate es eficaz para combatir la placa y la caries dental. La caries ocurre cuando las bacterias en la boca convierten el azúcar en ácidos, que carcomen la superficie del diente. Los compuestos de la cáscara del cacao tienen un efecto antibacteriano y esto hace que el chocolate negro (ojo, no el chocolate con leche azucarado) sea menos dañino que muchos otros alimentos dulces de los que tu dentista podría advertirte, porque los agentes antibacterianos en los granos de cacao compensan sus altos niveles de azúcar.

9. El chocolate tiene un punto de fusión único

Con estudios como estos, es más cierto que nunca que el chocolate es un superalimento. También es la única sustancia comestible con un punto de fusión de 34 ºC. Esto está justo por debajo de la temperatura del cuerpo humano, y es por ello que el chocolate se derrite tan fácilmente en la boca y en las manos. Sin embargo, en 2012, la empresa Cadbury anunció que había descubierto una forma de producir chocolate para que sea más duradero. Este chocolate puede soportar temperaturas más altas sin derretirse utilizando azúcar más finamente molida. Esto también reduce el contenido total de grasa de la barra de chocolate.

10. Hay muchas fiestas relacionadas con el chocolate

En 1995, la Academia Francesa de Maestros Chocolateros estableció al 13 de septiembre como la fecha para festejar al chocolate como un tributo a Roald Dahl, autor de la novela ‘Charlie y la fábrica de chocolate’, publicada en 1964. También la Asociación Nacional de Confiteros norteamericana decidió celebrar el 13 de septiembre como el día Internacional del Chocolate ya que es el día del cumpleaños de Milton S. Hershey (1857-1945), el fundador de Hershey Chocolate Company, la compañía más grande de chocolate en Estados Unidos.

Pero el calendario ofrece muchos más días al chocolate. Así el 7 de julio también es el Día del Chocolate, un guiño a la tradición histórica que marca el día en que el chocolate se trajo por primera vez a Europa el 7 de julio de 1528, aunque varias fuentes argumentan que podría haber llegado a las costas del continente desde 1504, gracias a Cristóbal Colón. También hay un Día Nacional del Chocolate con Leche el 28 de julio. Y, por supuesto, el Día Nacional del Chocolate Agridulce con Almendras que se celebra el 7 de noviembre.

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