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Las hazañas más increíbles que se han visto en el Día de los Récords Guinness

El 8 de noviembre se celebra el Guinness World Records Day, un día en el que se anima a todo el mundo a realizar hazañas que puedan entrar en uno de los libros más míticos de la cultura popular. De hecho, se celebra en esta fecha porque fue justo un día como hoy de 2004 cuando este libro se convirtió en el anuario más vendido del mundo. Y claro, para rellenar sus páginas hacen falta proezas. Todos los años.

Centrándonos en el 8 de noviembre, son muchos los que aprovechan este día para batir un récord. Sin ir más lejos, en 2017 tuvimos algunos muy divertidos y de los que dejan con la boca abierta. Por ejemplo, el que batió el japonés Yuya Yamada, que creó un ‘hula hoop’ de aluminio de 5,14 metros de diámetro. Quizá parezca que fabricar un aro de ese tamaño no sea para tanto. Pero cuando consigues hacerlo bailar sobre tu cintura sin que te rompa las costillas, la proeza es digna de admirar.

Con protección alrededor del ombligo, Yamada no pudo mantenerse estático, como hacen aquellas personas que bailan con un aro de dimensiones más normales, sino que tuvo que correr siguiendo una sección de la circunferencia para mantener la estructura en el aire. Después de conseguir el récord, explicó que sintió “la presión” de lograrlo en un día tan especial. Para ello, debía ser capaz de por lo menos hacer tres giros completos y consecutivos con el aro entre los hombros y las caderas. Y así lo hizo:

Yamada no es el único héroe del Guinness World Records Day con un récord extravagante. También el año pasado el británico Richard Browning, fundador y piloto de pruebas de la compañía de tecnología Gravity Industries, voló hacia el libro de los récords gracias a un traje-cohete con el que fue apodado el «Iron Man de la vida real», alcanzando los 51,53 kilómetros/hora sobre un lago en Reading, Reino Unido.

También hay quienes han pasado a la historia sin tantas florituras tecnológicas, simplemente con una taza de leche caliente y una galleta. ¿Cómo lo hicieron?

Fue en 2016 y hablamos de Simon Berry. Este británico hizo ‘puenting’ desde una altura de 73,41 metros. Pero lo destacable no es el salto, sino lo que hizo al caer: mojar una galleta en una taza con la bebida. Tal proeza de puntería recuerda a la de Derek Herron, que encestó una pelota de baloncesto desde una altura de 201,422 metros. Y Herron no tuvo que terminar boca abajo la experiencia.

Y hablando de baloncesto. También en 2016, Big Easy Lofton, jugador de los Harlem Globetrotters, encestó de una manera cuando menos peculiar. Pero para conseguir un récord Guinness no valía cualquier punto de partido: Lofton lo consiguió por tirar a ciegas (tenía los ojos vendados), de gancho y a una distancia de 22,1 metros desde su propio campo.

Tú puedes batir tu récord más friki

Aunque en el momento de leer estas líneas ya no te dará tiempo de cumplir un reto para el GWR Day 2018, si quieres intentarlo el año que viene haz una solicitud en la web oficial, en la que quede claro que lo intentarás el 8 de noviembre. También, explica de qué va tu intento y publica fotos y vídeos en las redes sociales con la etiqueta #GWRDay, además de etiquetar al equipo.

Y no hace falta tener una cintura a prueba de aros gigantes o una vista de águila para mojar galletas en un dedal. También se puede batir un récord ese día siendo fanático de una saga de películas. Así lo hizo el año pasado el británico Nathan Tansley. Fan de ‘La guerra de las galaxias’, batió el récord de la mayor cantidad de personajes de Star Wars identificados por sus frases en un minuto. En concreto, adivinó 16 en los 60 segundos. Desde luego, la fuerza le acompañó aquel 8 de noviembre.

Aunque para friki lo que hizo el sudafricano Alastair Galpin en 2006. Cuando el Guinness World Records Day estaba aún en pañales, él decidió que lo mejor era cambiar esos pañales por calcetines. En concreto, se puso 74 calcetines uno sobre otro, dejando sus pies como dos moles incapaces de calzarse ni unas katiuskas.

Galpin, que hoy tiene 44 años y reside en Nueva Zelanda (donde logró ese hito) es un viejo conocido de los responsables del libro: ha batido 38 récords mundiales, justo por detrás de Ashrita Furman, que posee en la actualidad 226. Entre ellos, algunos tan increíbles como el de mayor número de caracoles pegados en la cara al mismo tiempo (mantuvo ocho durante diez segundos) o el de mayor número de sellos pegados en un sobre (57 en un minuto).

Récords para la historia y para la ternura

También en el Guinness World Records Day se han producido grandes encuentros. En 2014, coincidiendo con el décimo aniversario del evento, se encontraron Sultan Kösen y Chandra Bahadur Dangi, entonces el hombre más alto y el más bajo del mundo, respectivamente. Era la primera vez que estaban juntas las personas que ostentaban dichos récords de tamaño.

Y para aquellas personas que amen los animales, la edición de 2015 dejó unas imágenes muy tiernas a la vez que divertidas. Hablamos del bulldog Otto, que en Lima pasó con su monopatín bajo un túnel formado por 30 personas. Comenzó a una cierta distancia e incluso bajó una pata de la tabla para coger impulso cuando estaba a mitad del recorrido. Al final, vecinos y amigos lo felicitaron como si fuera un deportista más:

Y hay a quien no le basta con batir un récord ese día: tienen que ser tres. Fue lo que hizo el tragafuegos irlandés Preacher Muad’Dib en la edición de 2010. Además, los tres los ejecutó en unos diez minutos. En concreto, el de mayor numero de llamaradas lanzadas por la boca en un minuto (69), el mayor número de antorchas encendidas y distinguibles en un minuto (83) y el mayor número de llamaradas producidas con un solo trago de ‘combustible’ (16).

Ese mismo año, en Brighton (Reino Unido), la escuela primaria Mile Oak fijó otro récord de libro, y no precisamente el Guinness, aunque también. Hasta 446 pequeños se vistieron de los personajes de ‘El mago de Oz’: Dorothy, el espantapájaros, el león… El equipo de la escuela valoró el esfuerzo de los padres, pues algunos disfraces estaban muy trabajados. Sin embargo, desde junio de 2014 el récord de personas disfrazadas como el hombre de hojalata o la bruja malvada del oeste se encuentra en 1093: todas ellas se reunieron en el Museo Judy Garland, (actriz protagonista de la adaptación cinematográfica), de Minnesota (Estados Unidos).

En definitiva, hay récords para todos los gustos y colores. Y para batir uno de ellos solo tienes que proponértelo (y avisar a la gente del libro, claro). Busca ese campo en el que podrías quedar por encima del resto de mortales y vete preparando para el 8 de noviembre. ¡Avísanos si lo logras!


Con información de Guinness World Records (1, 2), Wikipedia, The Telegraph. Imágenes de Guinness World Records (1, 2).

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