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Consejos para afrontar estos días de duro invierno y salir con la moral bien alta

No sabemos muy bien si se debe a que los días duran menos o si la culpa es del frío y la nieve (ahora hielo) que nos acompañan esta semana tras el paso de la borrasca Filomena. Sea como sea, lo cierto es que la llegada de las bajísimas temperaturas que estamos sufriendo no solo amenaza a nuestra salud en forma de continuos resbalones o catarros indeseados, sino que también pone en riesgo nuestro buen estado de ánimo, ya de por sí bastante mermado por la pandemia de coronavirus que estamos sufriendo.

La alegría propia del verano, o incluso la dulce melancolía del otoño, parece haberse esfumado de un plumazo y sin duda estamos más apagados. Y no es una sensación nuestra, existen estudios que vienen a demostrar que, efectivamente, tenemos que poner remedio en estas fechas a los posibles síntomas moderados de tristeza que pueden aparecer en nuestro día a día.

Porque, aunque haya quien considere que el estar cabizbajos y algo apagados no es más que una patraña, lo cierto es que tiene su explicación científica. Es lo que se conoce como trastorno afectivo estacional (TAE), también conocido como ‘tristeza en tiempo de invierno’ o como los anglosajones lo llaman, el ‘winter blues’, con unos síntomas que incluyen cambios en el apetito, fatiga, somnolencia, desesperación, ansiedad o irritabilidad. Se piensa que el TAE viene causado por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural, lo que provoca que haya unos niveles más bajos de serotonina y melatonina, que no solamente se encargan de regular el tiempo de sueño y vigilia, sino también nuestro estado de ánimo.

Pero que no cunda el pánico que, como para casi todo en esta vida, existen soluciones que nos ayudarán a que no decaigan nuestros ánimos en estos días donde luchamos contra los elementos y todo parece que se pone en nuestra contra.

La vitamina D es mano de santo

Una de las principales medidas que tenemos que tomar es aumentar el consumo de vitamina D. No debemos olvidar que, a lo largo del año, la mayor parte de este elemento lo obtenemos del sol, por lo que, durante los meses en los que el astro rey se esconde por culpa de las nubes, es aconsejable aumentar el consumo de esta vitamina. Además, está comprobado que son muchas las enfermedades que están relacionadas con los bajos niveles de la misma, especialmente la depresión. Por ello, se recomienda aumentar el consumo de productos como el salmón, el atún o las sardinas, así como los productos lácteos, los huevos, las setas o algunos vegetales como las zanahorias, que son fuentes importantes de vitamina D.

Además, la prescripción de suplementos de vitamina D a pacientes con infección por Covid-19 parece disminuir la tasa de mortalidad, la gravedad de la enfermedad y los niveles de serotonina de los marcadores inflamatorios, según un metaanálisis publicado hace solo unos días en Medrxiv. No es el primer estudio que analiza si esta vitamina tiene efectos positivos en la salud de infectados con coronavirus; de hecho, los expertos sanitarios insisten en que la vitamina D es beneficiosa para ellos. De hecho, el papel inmunomodulador de la vitamina D ya se había investigado antes de la pandemia de cara al tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias superiores.

Y para contrarrestar que hay menos horas de luz solar al cabo del día, también podemos tomar medidas. De hecho, son muchos los expertos que las recomiendan. Para conseguirlo, hay empresas que comercializan las llamadas cajas de luz o lámparas de fototerapia, capaces de generar hasta 10.000 lux (aunque lejos de los 100.000 lux que puede haber un día soleado), ante las cuales los especialistas recomiendan pasar algunos minutos dentro de la primera hora después de despertarse por la mañana, para así conseguir enfrentarse al resto del día con mejor ánimo.

La alimentación, una herramienta clave

Lo creamos o no, la alimentación juega un papel fundamental a la hora de paliar los efectos que en nuestro cuerpo tiene el trastorno afectivo estacional. Algunos de los alimentos que ya hemos mencionado, como es el caso del salmón, contienen proteínas magras. Si bien un chuletón de carne resulta delicioso, sus grasas saturadas pueden no hacernos demasiado bien. En cambio, las proteínas magras contienen una gran cantidad de aminoácidos que afectan de forma positiva a nuestro estado anímico. A esto se suma que son una importante fuente de energía, lo que nos vendrá muy bien para combatir la fatiga que puede provocar el TAE. También el salmón, junto con las nueces o las semillas de lino, fuentes importantes de ácidos grasos omega-3, nos podrán ser de utilidad en estas fechas.

Como un estudio de la Universidad de Pittsburgh demostró, las personas que tienen los niveles más altos de estas grasas buenas tienen menos posibilidades de experimentar síntomas leves o moderados de depresión. Otro de los consejos que arrojan las investigaciones hechas al respecto es que no resulta nada conveniente abusar del azúcar. Si bien este alimento puede darnos un ligero impulso de felicidad, una vez que este haya pasado es probable que se agudice el bajo estado de ánimo.

Rodearse de gente positiva e iniciar proyectos

Los más incrédulos posiblemente piensen que el hecho de rodearse de gente que vea el vaso medio lleno no influye absolutamente en nada cuando se trata de superar este trastorno afectivo estacional. Pero lo cierto es que ha quedado demostrado tanto por investigadores de la Universidad de Harvard como de la Universidad de California en San Diego, que vinieron a corroborar que las personas que se asociaban con personas felices tenían más posibilidades de sentirse bien y tener un buen estado de ánimo.

Existen otras investigaciones que han venido a ofrecer otros remedios y herramientas cuando sintamos que el frío invierno hace mella en nuestros ánimos. Uno de ellos es estimular nuestro cerebro, ya sea  desarrollando alguna nueva habilidad, como aprender a tocar un instrumento o conocer un nuevo juego de cartas, o ya sea poniendo en marcha algún nuevo proyecto de mayor o menos envergadura. Con estas actividades nos plantearemos alcanzar ciertos pequeños logros, que al obtenerlos nos recompensarán con una agradable sensación de bienestar, ideal para combatir el TEA.

Otros trucos eficaces

También es importante atender a los consejos que puedan darnos aquellos que, por cambio de residencia, se han visto obligados a vivir en regiones donde no solo las bajas temperaturas afectan, sino que la nieve y el hielo podría aislarnos por completo en casa alterando nuestros planes y nuestros ritmos circadianos, un poco lo que está ocurriendo actualmente en muchos sitios de España, sobre todo en la zona centro de nuestro país. Son muchos, y uno de los más llamativos es que utilicemos prendas con colores brillantes. Si bien es cierto que los colores oscuros nos hacen una figura más definida, lo cierto es que también son propios de ciertas ceremonias que no invitan a la felicidad. Por eso, siempre que se pueda, hay que optar por colores que nos animen y nos hagan sentir de mejor ánimo.

En invierno es necesario evitar la melancolía, por tanto también es adecuado escuchar música de ritmos vibrantes, que provoquen la alegría y den ganas de bailar, de sentirse más feliz y más motivado durante el día. Viste tu cama de sábanas vistosas, coloca flores en tu hogar… ¡Anima tu ambiente con los tonos del verano, aunque todo lo que te rodee sea el blanco del invierno!

También puede ayudarte a sentirte mejor enfrentarte a situaciones complicadas a las que no estamos acostumbrados y salir victorioso. Es el caso de caminar por el hielo, toda una odisea con la que muchas personas tienen que lidiar (por obligación) en estos días y que pueden hacer que nuestros miedos se incrementen hasta llegar a atenazarnos.

Para la prevención de accidentes ante este resbaladizo escenario desde distintos estamentos como la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) o el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) aconsejan caminar, tanto en la ciudad como el medio rural, como pingüinos. Es decir, llevar los brazos sueltos y extendidos para ayudar a mantener el equilibrio, caminar despacio con pasos cortos y sin andar de puntillas, apoyando toda la planta del pie. Es importante también inclinar un poco el tronco hacia adelante. Todo ello con el fin de mantener un centro de gravedad sólido y no perder el equilibrio.

La forma de caminar de los pingüinos es claro ejemplo de cómo podemos actuar ante escenarios en los que veamos o intuyamos la presencia de nieve o hielo. Y no pienses que estás haciendo el ridículo por andar de esta forma. Al fin y al cabo los pingüinos son considerados unos de los animales más felices del mundo (en gran parte por su alejamiento del ser humano), así que no está de más convertirse en uno de ellos por unos minutos, para que nos trasmitan una alta carga de positividad personal.

Aunque si no estás obligado a salir a la calle, sin duda lo mejor es quedarse en casa para capear los rigores del mal tiempo, lo que no implica estar desganados en el sofá o la cama. Hay que ingeniárselas para estar ocupados, ya sea haciendo alguna actividad o simplemente, estar relajados viendo alguna película o leyendo un libro. De hecho, algo que puede surtir efecto para combatir el llamado ‘winter blues’ es retarnos a ver esas películas y leer aquellos libros que hemos ido postergando durante los meses que más tiempo pasamos al aire libre. Es más, si estas obras tienen un fuerte componente cómico, mejor que mejor. Como decían nuestros mayores, ‘al mal tiempo, buena cara’, así que si en lugar de películas y libros con un final dramático nos decantamos por otros que consigan sacarnos una sonrisa, conseguiremos disfrutar más de ese momento de relajación y saldremos reforzados para hacer frente al mal tiempo.

Al final, quien no se anima es porque no quiere. Se trata de ir descubriendo todas las ventajas que tiene el invierno con su frío, sus lluvias, sus nieves, sus pocas horas de sol, sus días en casa… Como ocurre con prácticamente cualquier faceta de la vida, todo tiene su parte positiva. Solo hay que encontrarla y sacarle partido a nuestro favor.

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