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Te pinto a besos: artistas que han cambiado los pinceles por pintalabios

Ya sea para transmitir afecto, respeto o amorel beso es probablemente una de nuestras herramientas comunicativas más poderosas. El mundo del arte nunca ha sido ajeno a este fenómeno, pero a día de hoy la relación entre artistas y besos va aún más lejos: existe una auténtica corriente pictórica que buscan plasmar sus emociones en un lienzo a través de los labios.

Con motivo del Día Internacional del Beso (13 de abril), descubrimos cuáles son los proyectos más populares de estos virtuosos del arte besucón. Creaciones que van desde la fotografía más lujuriosa al retrato más íntimo, y en los que el elemento conductor de la obra siempre son unos labios impregnados de carmín.

La destreza de besar un lienzo

El arte es transformación. Con una simple bolsa de maquillaje a mano y un poco de destreza, el ser humano es capaz de convertir su rostro en una obra de arte ambulante (o, al menos, sentirse como tal). Hay quien ha querido llevar la virtud del pintalabios más allá, y realizar retratos y otros objetos dignos de un museo a través del poder del carmín. Instagram puede dar fe de que existe un auténtico ‘boom’ de este tipo de maquillaje aplicado al lienzo.

Es el caso de Alexis Fraser, una pintora estadounidense que no utiliza otra cosa que sus lápices labiales y la maestría de sus besos para elaborar sus creaciones pictóricas. Este es un trabajo meticuloso que le puede llevar desde varias horas a varias semanas, dependiendo del tamaño y la complejidad del cuadro. Algunas obras de Fraser han requerido más de mil besos, lo que nos puede dar una idea del esfuerzo pasional que esconde cada una.

Para la artista de Florida todo empezó cuando un cliente la desafió a representar a Marilyn Monroe de una forma experimental, con algún elemento o técnica que estuviese relacionado con la personalidad de la actriz. El retrato que esbozó Fraser con sus labios y un estuche de pintalabios conquistó internet, lo que para ella fue un punto de inflexión para seguir por el camino del arte besucón. Hoy es su sello artístico y cuenta con más de 14.000 seguidores en Instagram.

“Al final es como una huella dactilar, no hay otra impresión de labios como la mía y eso sólo hace que sienta mi arte como verdaderamente único”, explica Fraser. Frida Kahlo, Madonna, Amy Winehouse La artista ha retratado a distintos iconos contemporáneos, consiguiendo unas texturas y unos tonos bastante alejados de la pintura tradicional. Además, asegura que aunque las barras de pintalabios suelen ser un material caro, le duran bastante y su presupuesto no es mayor al que tenía que dedicar antes a la compra de material de pintura clásico.

Otra artista de esa misma escuela de lienzo y carmín, Natalie Irish, encontró la inspiración una noche antes de salir de fiesta. La autora tejana se estaba pintando los labios y secándolos con un pañuelo cuando descubrió la belleza estética que dejaba el carmín difuminado sobre la tela. Al día siguiente se puso a experimentar sobre un caballete, buscando texturas y tonos al pasar sus labios.

Al igual que Fraser, la joven pintora encontró en la forma de besar el lienzo una plástica tan auténtica como íntima. Y desde entonces ha estado haciendo retratos, dibujos e incluso paisajes combinando toda una paleta de lápices labiales besando cuadros con desenvoltura. A Irish le diagnosticaron un caso muy grave de diabetes cuando tenía 18 años, y gracias a sus creaciones besuconas ha podido evadirse de las complejidades que ha supuesto la enfermedad. «No voy a dejar que un estúpido páncreas podrido me impida hacer lo que quiero hacer … incluso si lo que quiero hacer ahora es besar un lienzo», explicó Irish en una entrevista a CNN.

El fenómeno ha traspasado fronteras, y son varios los artistas que se han sumado a esta corriente a lo largo y ancho del mundo (y de internet). Nathan Wyburn, una de las caras jóvenes más conocidas del ‘pop-art’ británico gracias en parte a su paso estelar por el Britain’s Got Talent, decidió aportar su granito a la causa con un retrato de Justin Bieber. En este caso, el autor también utilizó las manos para esbozar a la estrella canadiense, pero el resultado final del cuadro da fe de que a través de los besos las obras toman otro cariz, más personal y genuino.

El arte como fin, el beso como medio

Otro de los entusiastas del arte del beso es Jedediah Johnson, un fotógrafo cuyos labios pintados no terminan en un lienzo exactamente, sino en la boca de las personas que busca retratar con su cámara. Johnson empezó un día experimentando con amigos y gente que acababa de conocer en fiestas y pronto se dio cuenta de la fuerza que tomaban sus retratos gracias al gesto del beso. Toda una comunicación no verbal que brotaba sin control en el rostro de los protagonistas y que Johnson se apresura en capturar con su cámara.

Johnson recorre a día de hoy todo tipo de exposiciones con su trabajo fotográfico de años. Más de 70 tomas, y besos, que reflejan la espontaneidad del ser humano, con personas que sacan su mejor sonrisa, o que tuercen el gesto avergonzados, o que se muestran coquetos… Toda una serie de narrativas únicas manchadas de carmín y poderosas en su interpretación.

“Mucha gente cree que es este es un trabajo sórdido que busca obtener emociones baratas, y supongo que no es del todo falso. Pero el beso es un gesto poderoso y con el que se puede comunicar mucho”, se justifica el artista. Pero incluso la supuesta polémica que puede desencadenar la obra de Johnson dice bastante del alcance que tienen los besos en nuestro imaginario. Un gesto lleno de sugestiones y sinergias, un pozo sin fondo para la inspiración artística. Sin duda, un bonito día para celebrar practicando con el ejemplo y no con la teoría.


Con información de Business Insider, Revelist, The Guardian y Wales Online. Imágenes de Alexis Fraser, Natalie Irish y Jedediah Johnson.

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